Las más encantadoras y diversas mascotas que han pasado por la Casa Blanca

En la larga historia democrática de Estados Unidos, han pasado 45 presidentes desde George Washington. ¿Pero sabías que han vivido más de 200 animales en la casa? 

Además, son muchos los mandatarios de diversos países, que han llenado de alegría a sus mascotas, convirtiéndolos en “primeros gatos” o “primeros perro”. Puedes recordar la noticia aquí.

Las aves han sido las mascotas más comunes de la Casa Blanca.

Según los registros, casi todos los presidentes trajeron una mascota con ellos cuando se mudaron a la Casa Blanca, pero no todos llevaron perros, gatos o peces.  

Rebecca, con su correa paseando con la familia.

Coolidge también tenía un hipopótamo pigmeo llamado William Johnson Hippopotamus -Billy-, un regalo para el presidente del fundador de Firestone Tyre and Rubber Company, Harvey Firestone. Billy terminó siendo donado al Zoológico Nacional, donde fue uno de los residentes más populares. El New York Times escribió que era “tan juguetón como un perro

Billy ahora es un ancestro directo de casi todos los hipopótamos pigmeos en cautiverio en el país. 

Su sucesor, Abraham Lincoln, mantuvo una variedad de mascotas a lo largo de su vida, pero uno de sus favoritos fue su amado perro de raza amarilla Fido. Cuando fue elegido presidente, Lincoln optó por dejar a Fido con sus amigos en Springfield, Illinois, por temor a que el viaje fuera demasiado estresante para el perro, pero tuvieron que prometer que nunca lo dejarían atado en el patio trasero.

Fido, el perro de Abraham Lincoln.

Benjamin Harrison y su esposa Caroline tenían perros pero también un par de criaturas más inusuales: dos zarigüeyas, llamados Sr. Reciprocidad y Sr. Protección, los nombres provenían del lema del Partido Republicano en aquel momento: “La protección y la reciprocidad son dos medidas gemelas de la política republicana y van de la mano”.

Harrison con una de sus zarigüeyas.

Theodore Roosevelt fue famoso porque tenía muchas mascotas, sus seis hijos tenían serpientes, gatos, un tejón, pájaros, cerdos de guinea, caballos, entre otros. Cuando su hijo Archie contrajo sarampión, su hermano Quentin, llevó hasta su habitación, subiendo por el ascensor, el pony de la familia para levantarle el ánimo.

Otro de los animales que Roosevelt tenía como mascota era un tejón llamado Josías, que le regaló una niña que conoció mientras hacía campaña en Kansas.

El tejón Josías.

El siguiente presidente, William Howard Taft, tenía una vaca llamada “Miss Wayne” que pastaba en el césped presidencial y que había sido un regalo de un senador y le proveía de leche a toda la familia. Después la vaca fue enviada de regreso a Wisconsin.

“Miss Wayne” pastando en los jardines de la Casa Blanca.

El primer animal en ser reconocido como mascota presidencial fue Laddie Boy, del presidente Warren Harding (vigésimo noveno), que era tan importante para su familia que incluso organizó una fiesta de cumpleaños para ella e invitaron a otros perros a celebrar, sirviendo una torta hecha con galletas para perros.

Laddie Boy, la mimada del presidente Harding.

Lyndon Baines Johnson era un gran amante de los perros, tenía algunos beagles, un collie y un perro mestizo llamado Yuki, que fue muy recordado por aparecer en una foto en el exacto momento que su dueño iba a firmar un proyecto de ley que permitiría al gobierno cerrar fábricas de empaque de carne insalubres. 

Yuki subiéndose sobre su dueño, el presidente Johnson.

John F. Kennedy también tuvo muchas mascotas, además de perros y gatos tenían conejos, canarios, ponies y hamsters.

La familia Kennedy y sus perros.

George W. Bush y su esposa Laura tuvieron dos Scottish Terriers durante los años que vivieron en la Casa Blanca (2001-2009). Primero fue uno llamado Bernard Bush, más conocido como Barney. Se hizo bastante famoso como Primer Perro.

Más tarde, el presidente Bush le regaló a la Sra. Bush la señorita Beazley, como regalo de cumpleaños y hoy hay una estatua de bronce de ambos perros en el Centro Presidencial George W. Bush. 

Barney y Beazley, los perros de los Bush.

Socks, fue la mascota de la familia Clinton mientras vivían en la Casa Blanca. Inicialmente era de la hija, Chelsea, pero fue una Primera Mascota muy popular e incluso hizo apariciones oficiales en hospitales y escuelas. Lamentablemente, Socks murió de cáncer el 20 de febrero de 2009. 

Bill Clinton con Socks.

Pero además los Clinton tenían a Buddy, un Labrador Retriever de color chocolate, que se sumó a la familia en 1997.  

Buddy, el perro de los Clinton.

En 1998, la primera dama Hillary Clinton escribió el libro Dear Socks, Dear Buddy: Cartas de los niños a las primeras mascotas, como un tributo a ambos animales. 

Las últimas mascotas en habitar la Casa Blanca fueron los perros de las hijas de Barack Obama, dos enormes peludos de raza portugués de agua llamados Bo y Sunny, que eran unas verdaderas celebridades, tenían cuentas en las redes sociales y eran vistos siempre junto a la familia.

Bo y Sunny, estrellas de las redes sociales.

Donald Trump, el actual presidente no tiene mascotas y la primera esposa, Ivana Trump, contó que una vez tuvieron un perro caniche llamado Chappy pero que no le gustó tenerlo. Así que es posible que el republicano pase a la historia como el único presidente en no tener mascotas.

¿Tendrá Donald Trump alguna mascota?

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