Milagros, la perrita lanzada a una alcantarilla con los ojos sellados para que no los siguiera

Un perro abandonado es un animal que no tendrá alimento ni agua, la baja cantidad y calidad de nutrientes provistos por la calle será muy precaria y afectará su salud; puede enfermarse y transmitir la enfermedad a otros perros, ser tratado injustamente, golpeado, atropellado.

Tendrá que pelear para reproducirse, si es hembra, tendrá múltiples partos e incrementará el problema. Abandonar a un perro es, a fin de cuentas, un acto vil y reprobable.

En Colombia, en el municipio de Barrancabermeja, una perrita de avanzada edad fue hallada en una situación deplorable que debería avergonzarnos a todos como raza humana.

Se encontraba en el fondo de una alcantarilla donde fue dejada por sus supuestos cuidadores. Afortunadamente, Carlos, el hombre que la encontró, decidió adoptarla y darle una nueva vida llena de amor, seguridad y cariño.

Sus ojitos sellados tenían graves infecciones

Sin embargo, su estado de salud era sumamente delicado. Estaba muy delgada, pero además, el hombre que la rescató comenzó a notar algo muy peculiar en sus ojos, así que, de inmediato, decidió llevarla al veterinario para salvarle la vida.

Resulta que al llegar al centro médico, los veterinarios se dieron cuenta de que la pobre e injustamente castigada peluda tenía los ojos pegados con cola instantánea, y que la perrita había intentado desesperadamente quitársela, lo que le generó una infección ocular.

“No me explico cómo hay gente capaz de tratar a un ser inocente con tanta saña e inhumanidad”, señaló el rescatista.

Y es que estos innombrables vertieron sobre los ojos del animal el pegamento con la intención de cegarla y que no les siguiera una vez que la hubieran dejado a su suerte. Un acto indigno y horrible que fue debidamente denunciado por el hombre y por diversos grupos luchadores por los derechos de los animales, a través de las redes sociales.

Las uñas de Milagros estaban sobrepuestas unas con otras lastimando sus patitas al caminar

“Exijo a la policía que encuentre y capture a los antiguos responsables del perrito. Debemos hacer valer los derechos de los animales tal como lo hacemos con los propios. Es hora de ponerle un freno a tanta barbarie en contra de los seres vivos más vulnerables”, añadió el hombre de quien aún se desconoce su identidad.

Allí mismo, en la publicación, Carlos el hombre que la encontró anunció que adoptaría a la mascota, lo que le valió el apoyo y el respeto de cientos de usuarios y de sociedades proanimalistas de todo el mundo.

Y es que, a pesar del trauma producido por la horrenda experiencia vivida, la viejita y sufrida perrita volvió a tener un hogar y comenzó un tratamiento que poco a poco la está ayudando a recobrar su salud y su confianza en los humanos.

En Colombia existe la Ley 1.774 contra el trato indigno hacia los animales, donde se especifica una multa de cinco a 60 salarios mínimos legales mensuales vigentes si le causa la muerte o lesiones que afecten gravemente su salud, o prisión de 12 a 36 meses. Ojalá puedan dar con el paradero de quien le hizo tanto daño.

Afortunadamente, Milagros como la llamó Carlos su verdadero papá humano, encontró  el amor y compasión que necesitaba para sanar sus heridas del corazón, esas que son aún más profundas que las físicas.

Comparte esta historia con tus familiares y amigos y no olvides que cada perro abandonado es una historia de dolor, que cambia en el momento en que se le da un hogar permanente. Al adoptar a un perro de la calle se está salvando una vida, le devolvemos la salud, la confianza en el hombre y la felicidad.

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