Cachorro al que le falta una parte de su cerebro termina en un hogar lleno de amor

Un cachorro tiene la capacidad de llenar cualquier hogar de amor, son unos seres sumamente curiosos, traviesos y alegres que siempre están dispuestos a jugar y convivir con su familia humana, sencillamente no nos imaginamos que algo malo pueda suceder ante su llegada.

No obstante, en algunas ocasiones las tiendas de mascotas no cuentan con las condiciones suficientes para garantizar la salud y bienestar de los animales, por lo que éstos pueden enfermar gravemente.

Al cachorro le faltaba una parte de su cerebro

cachorro

Lamentablemente, esto fue lo que sucedió a la familia de Jennifer Osborne cuando visitaron una tienda de mascotas en Defiance, Ohio y quedaron totalmente enamorados de un cachorro de tan solo 4 meses de edad, pastor ovejero australiano, que los impactó con el color azulado de su piel.

«Mi esposo lo vio y se asombró porque era un pastor ovejero australiano azul. En dos minutos, sabíamos que teníamos que obtenerlo», dijo Jennifer Osborne.

La ilusionada pareja llevó a su casa al hermoso cachorro, al que decidieron llamar Moose. Nunca antes habían tenido una mascota y tampoco tenían hijos, el cachorro simplemente se convirtió en su todo.

«No tengo hijos pero él me hace sentir como una madre. Es mi niño. Me eligió como humano y me encanta», mencionó Osborne.

En ese momento, la familia no se percató de que algo malo ocurría con Moose, tan solo vieron algo peculiar en su mordida y que sus ojos lloraban mucho. Fue hasta que el cachorro creció que notaron la deformidad de su cabeza, además sufría diversas alergias estacionales y un prolapso en las glándulas oculares que ocasiona que los conductos lagrimales sobresalgan del párpado.

Los problemas médicos causaron consternación en Osborne, así que acudió a la tienda de mascotas. El gerente de la tienda entendió la situación y le ofreció un reembolso como si se tratara de cualquier objeto inanimado.

«Dijeron que no llevarían más perros de este criador y nosotros dijimos: Eso es genial. No deberías hacerlo. Además, señalaron que la siguiente camada de cachorros de la madre había muerto, por lo que había un gen que causaba deformidad», mencionó la mujer.

Los problemas de salud del cachorro fueron en aumento, un día Osborne y su esposo encontraron a Moose convulsionándose, a punto de morir.

«Tenía espuma en la boca y fue absolutamente aterrador. Le grité a mi marido que llamara al veterinario», señaló la angustiada mujer.

El veterinario pudo ayudar a Moose, pero Osborne continuaba bastante preocupada y volvió a acudir a la tienda de mascotas en busca de indicios que pudieran explicar los padecimientos del perrito.

«El gerente de la tienda dijo que Moose fue atacado por un mastín cuando era un cachorrito. Pero eso no explicaba el color y el tamaño pequeño de sus ojos», mencionó Osborne.

Después de todo, las enfermedades que tiene el cachorro se deben a las malas prácticas de crianza, él había nacido con todos esos problemas. La mujer estaba bastante molesta con la situación y prometió jamás volver a comprar una mascota en una tienda, pero jamás se ha arrepentido de llevar consigo a Moose.

«Poco después de que obtuvimos a Moose, una resonancia magnética mostró que [él] no tenía frente, sin senos nasales, le faltaban partes del cerebro, particularmente la parte que lo ayuda a oler, y un quiste en el cerebro donde está la deformidad», dijo Jennifer.

El frente de su cerebro también está aplastado, y los ataques pueden llegar a empeorar. Aun así, su neurólogo no cree que esto acorte su vida.

La condición de Moose lo ha dejado con un aspecto adorable y distintivo, con ojos de diferentes colores como el músico y compositor británico David Bowie.

La mordida del perro muestra sus dientes inferiores así que parece que está sonriendo siempre.

Aunque su cerebro no está completamente desarrollado, Moose se muestra bastante inteligente, tiene una personalidad arrolladora y ama a todos.

«Lo amo mucho. Si hubiera terminado con otra persona no sé qué habría pasado con él, mucha gente lo habría abandonado», dijo Osborne.

Sin duda alguna, Moose fue muy afortunado de encontrar una familia que lo ama incondicionalmente, sin importar sus múltiples enfermedades. Esperemos que más personas tomen este ejemplo de amor y apoyo a los animales, para que menos perritos sean abandonados en las frías calles.

La historia de Moose debe ser un llamado de atención para que los criadores no se lucren más de estas dulces criaturas que se llevan la peor parte. Por suerte, este pequeño terminó en las mejores manos y tiene la mejor vida ahora.