Par de hermanitos abandonados crecen a pasos agigantados tras recibir una segunda oportunidad

Dos adorables peluditos llegan para conquistar nuestro corazón, una pareja de gatitos hermanos que han logrado sobrevivir a un diagnóstico poco alentador gracias a que recibieron una segunda oportunidad en el momento indicado.

Patricia Lika fue la responsable de ayudarlos durante todo el proceso de recuperación, ella trabaja como cuidadora de gatitos en Fosterkittensvegas, especialmente acoge a todos los mininos en situación crítica, así que cuando se enteró de este par no dudó en brindarles la ayuda que necesitaban.

Estaban débiles y con algunas lesiones, necesitaban tratamiento y atención diaria.

El par de felinos necesitaban atención las 24 horas del día, fueron rescatados de un refugio junto a su madre, pero desafortunadamente la madre no pudo alimentarlos. Al respecto Lika comentó:

“Recibí una petición de ayuda para dos bebés que tenían una infección, múltiples llagas en la boca y realmente no podían comer, así que los acogí. Ambos son preciosos y merecen una segunda oportunidad, así que lucharemos por ellos”.

Los pequeños pasaron algunos días en una incubadora para ayudarlos a regular su temperatura corporal, al mismo tiempo recibieron todo el tratamiento médico necesario.

Uno de los gatitos, Hampton, el minino atigrado parecía un poco más fuerte que su hermano, con frecuencia llamaba la atención y disfrutaba estar en los brazos de su cuidadora.

Los gatitos comparten juguetes, casi nunca se separan.

Demandaba tanto la atención que no paraba de llorar hasta que lo cargaran en brazos, en vista de ello, le obsequiaron una pequeña bolsa donde Lika lo cargaba a todos lados mientras realizaba otras actividades.

Cuando el pequeño Hampton llegó estaba bajo de peso y muy débil, pero con la atención indicada ha ido mejorando satisfactoriamente.

“Estaba un poco débil al llegar, pero con su nivel de azúcar regulado, algunos antibióticos y un cuidado amoroso, está en el camino adecuado para convertirse en un gran gato”,  dijo Lika.

Por su parte, su hermano Hudson, tuvo algunas complicaciones, su diagnóstico era poco alentador, pero increíblemente, sacó su fuerza interior y luchó por su vida. Lika agregó:

“La primera noche no pensé que lo lograría, estaba muy asustada, pero ha demostrado que es todo un luchador”.

Solo un par de días después del rescate, Hudson comenzó a animarse y su apetito aumentó considerablemente, la mejor señal para sus cuidadores, sin duda, estaba fuera de peligro.

Junto a su hermano Hampton se volvió más dinámico y con mucha más energía para realizar algunas travesuras.

“Hampton y Hudson lo están haciendo muy bien. Hudson ha logrado una gran mejora, es un gatito completamente diferente: está alerta, camina, es juguetón y con muchas ganas de comer. Ambos son bebés felices que ronronean sin parar y se dan la vuelta para que les froten la panza”.

Estas adorables bolas de pelos han conquistado el corazón de su madre de acogida, ambos tienen comportamientos distintos pero aprenden uno del otro.

Hampton siempre quiere ser el primero en comer, Hudson por su parte, espera pacientemente su turno. Al respecto Lika destacó:

“A Hampton le gusta que lo carguen como a un bebé cuando come, disfruta la cercanía con las personas. Incluso cuando no está comiendo tiene el biberón en su boca, ama pasar tiempo conmigo”.

Ambos hermanitos han progresado satisfactoriamente, su madre de acogida confía que tendrán un futuro brillante.

Por ahora, siguen disfrutando de todos los cuidados y el amor infinito que Lika les da. Solo es cuestión de tiempo para que sean dados en adopción, ojalá encuentren una familia que les de todo el amor que merecen.

Muchos animalitos logran sobrevivir gracias al trabajo de organizaciones y grupos de rescate, para ustedes nuestra admiración y respeto. Comparte esta historia y no dudes en brindar una segunda oportunidad a un peludito vulnerable.