“Parecía más una estatua que una criatura viviente”, pero es el peludito más hermoso ahora

La vida en la calle puede ser tan dura que esto se refleja en el semblante de cualquiera. Pero en la historia  Grinch, un perrito callejero, el asunto puede ser más literal de lo que muchos imaginan.

Cuando el peludo llegó por primera vez a un refugio un en el sur de Texas, estaba convertido en una especie de estatua viviente. Sus rescatistas no podían encontrar lógica a su apariencia.

Hoy todo eso es parte del pasado.

El caso de Grinch era bastante especial y delicado. Su apariencia impedía incluso saber qué tipo de perrito era, así que sus cuidadores decidieron pedir apoyo a los chicos de Rescue Dogs Rock NYC, quienes no dudaron en colaborar. 

«Se veía tan triste y estaba en una condición tan deplorable que obviamente nos levantamos y acordamos. No solo no pudimos decir qué tipo de perro era, sino que claramente había estado sufriendo durante bastante tiempo», dijo Randie Semel, voluntario de Rescue Dogs Rock NYC y líder del equipo de Texas.

Randie agregó que Grinch “parecía más una estatua que una criatura viviente”. Las infecciones en su piel eran severas y a simple vista causaban gran dolor. 

Por tal motivo, lo primero que los rescatistas hicieron fue llevar al perrito al veterinario para que determinara la gravedad de la situación.

El animalito había perdido hasta su pelaje.

Con la colaboración de todo el equipo y un estricto tratamiento, la piel de este can comenzó a sanar y sus costras fueron desapareciendo.

Tras poco más de un mes de haber sido rescatado, la mejoría era evidente y Grinch dejó el refugio para ser trasladado a un hogar de acogida.

El proceso fue milagroso, tomando en consideración el estado en el que fue hallado.

En diciembre pasado, el perro viajó al noreste de los Estados Unidos para conocer a su familia temporal.

«Para ese entonces, aún era muy tímido y le tenía miedo a todos los que lo rodeaban. Se alejó de otros perros”, recordó Semel.

En lo que va del año, la nueva madre adoptiva de Grinch ha trabajado en la confianza del perrito y con mucho cariño lo está ayudando a dejar su pasado atrás. Aunque aún le queda camino por recorrer, el perro ha avanzado mucho y su pelito también comenzó a crecer.

“Ha prosperado absolutamente en su hogar de acogida y le encanta jugar a la pelota. Se ve hermoso y le encanta correr y jugar», dijo Semel.

Cinco meses después de su rescate, sus cuidadores han descubierto que este chico es una mezcla de pastor alemán. Semel continúa haciendo el seguimiento de su caso e informó que hace un par de semanas el perro conoció a otra familia de acogida que cayó en sus encantos.

“La nueva familia de acogida está absolutamente enamorada de él. Es un perro muy dulce. Ama a todas las personas», explicó Semel.

Grinch sufrió muchísimo por años y todo eso se reflejaba en el lamentable estado físico y emocional que tenía en el momento de ser rescatado. Sin embargo, gracias al trabajo de los voluntarios su vida cambió para siempre y confiamos en que nunca más deba pasar por el trabajo que vivió en la calle.

Como Grinch muchos peludos pasan lo peor al vivir sin un hogar, comparte su increíble historia de transformación y que ésta inspire a la gente a rescatar.