Permite que sus solidarios perritos salgan a jugar y regresan con un nuevo hermanito

Todo aquel que tiene un perrito en casa nunca estará preparado para las sorpresas y travesuras que pueden hacer, incluso, si eso implica que la familia crezca repentinamente.

Esto fue exactamente lo que le pasó a Sara Nisevic, quien un día dejó que sus perritos salieran a jugar y regresaron con un pequeño cachorrito de apenas unas semanas de nacido.

Hay muchas opciones para dejar a un perrito bajo el cuidado de expertos, abandonarlos no es una opción.

Sara comenta que cuando vio a sus perros, los encontró jugando con un perrito marrón más pequeño. Todos los peluditos habían creado un gran vínculo, era como si estuvieran destinados a estar juntos.

Sara, tan pronto como vio al pequeño peludito, no dudó en acariciarlo, desde entonces sintió que el perrito le pertenecía.

El perrito se hizo muy amigo de Srnar, otra perrita que Sara rescató.

Desde luego que a Sara le pareció muy extraña la repentina aparición del perrito, más aún viviendo en un pequeño poblado donde todos se conocen y ella sabe qué perrito pertenece a cada familia.

Sospechaba que el perrito no estaba del todo perdido, vive en medio de la nada y el área, se ha hecho conocida por abandonar indefensos perritos. Sara sabía que el perrito solo necesitaba algo de amor, mientras ella intentaba localizar a su familia estaba dispuesta a darle todo lo que necesitaba.

Decidió llamar al perrito Strudel.

Como parte de la búsqueda preguntó a todos sus vecinos sobre el pequeño peludito que había llegado a la zona, también publicó información  en sus redes esperando que alguien apareciera e incluso revisó si el pequeño Strudel tenía algún microchip, pero nadie conocía sobre el perrito ni apareció alguien para reclamarlo.

El perrito cada día crece más y disfruta correr por la grama.

El pasado de Strudel está lleno de misterios y aunque aún hay muchas preguntas por responder, Sara decidió abrirle las puertas de su casa y su corazón.

La conducta el pequeño perrito ha sido ejemplar, al respecto Sara comenta:

«Strudel es muy educado y cortés desde el momento en que lo conocimos. Cuando lo llamamos para que entrara, al principio dudó, pero tan pronto como entró, se sintió como en casa”.

Para ayudarlo a sentir mucho más cómodo Sara elaboró una cama para Strudel y Srna, uno de sus otros perritos y con quien Strudel sintió mayor conexión. Ambos duermen en el gran cojín y pasan gran parte del tiempo juntos.

El perrito pareciera comprender que Sara y sus mascotas son su  nueva familia, se asegura de agradecerles todo lo que han hecho por él moviendo constantemente su colita y llenándolos de amor.

Tiernamente el perrito se ganó el corazón de su nueva familia.

Strudel ahora disfruta de su nueva vida al lado de otros peluditos muy amorosos y una mujer que se ha convertido en su ángel guardián.

No solo ama sus juguetes favoritos, sino todas las cosas que le rodean como salir a caminar y ver el atardecer con su familia.

«El futuro para nosotros y Strudel es mucho de ir acampar, viajar, ir al río y mucha de la comida favorita para el pequeño Strudel. Honestamente, supimos que Strudel era nuestro en el momento en que lo vimos”.

No podemos negar que aunque muchas veces adoptamos un perrito para cambiarles la vida, son ellos quienes terminan transformando la nuestra. En hora buena Strudel se topó con una gran familia.

Sigamos apostando por ver a cada perrito feliz y con las personas correctas. Luchar por más causas justas depende de nosotros ¡Comparte!

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