Perrita abandonada con una nota en el cuello termina viajando en el auto de un desconocido

Siggy es el nombre de una perrita que fue abandonada por sus dueños con una nota en el cuello.

Su destino era completamente incierto hasta que un hombre la vio deambulando cerca de una tienda y decidió ayudar a la pequeña peluda que lucía completamente enmarañada y desorientada.

La perrita necesitaba ayuda con urgencia.

perrita

Lionel Vytialingam salió a comprar algunos comestibles en una tienda local cuando vio a la perrita desaliñada corriendo por la calle.

No pudo ser indiferente ante la situación y bajó de su vehículo para ayudar. Solo bastó que el hombre saliera del auto para que la perrita tiernamente se acercara a él.

Su condición indicaba que llevaba algunos días vagando por las calles.

Al contemplarla con mayor detalle el hombre notó que tenía una nota atada en su cuello, estaba doblada y algo mojada pero pudo abrirla y leer el mensaje. En la carta se lee:

“Hola, Mi nombre es Siggy, y soy la perrita más amorosa y atenta que jamás hayas visto. Mi amo lamenta mucho tener que dejarme aquí contigo, pero ya no me puede cuidar. Lo siento mucho, y estoy segura que él también.

Por favor, llévame a tu casa.

Por favor, deja que sea parte de tu familia.

Por favor, ámame.”

En la carta se lee que la perrita tiene cinco años de edad y nunca ha sido esterilizada. Destaca que es una bola de pelos muy juguetona, que ama ladrar y nunca ha mordido a nadie. Una carta en tono de súplica que pide ser miembro de una familia. Al final de la carta se lee:

“Soy un buen perro guardián que se sentará frente a tu puerta todo el día y ladrará a quien se acerque a tu puerta, hasta que me digas que pare, también puedo ladrar de emoción si conozco a la persona y hacer algunos trucos.

Espero me aceptes.

Con amor y algunos ladridos,

Siggy”.

Afortunadamente, Lionel tomó a la perrita y la subió al auto. Siggy estaba feliz de haber sido rescatada y liberada de los infortunios que la calle ofrece.

Su reacción fue captada por el hombre quien logró tomar algunas fotografías y compartirla en su cuenta de Facebook.

Desde el primer momento Siggy demostró que era una perrita muy traviesa y excesivamente dulce.

Tan solo un día después de ser rescatada de las calles de Malasia, la pequeña perrita no tardó en demostrar su adorable personalidad, no dejaba de sonreír y constantemente pedía atención.

Esto dificultó un poco las cosas con otro perrito de rescate que Leonel había acogido, así que llevó a la pequeña Siggy a casa de su hermano quien la recibió con los brazos abiertos y le ofreció el hogar amoroso que tanto necesitaba.

Hoy día es una esponjosa y adorable bola de pelos que ama ladrar y conquistar a todos quienes la rodean con sus travesuras.

Leonel insta a todas las personas a no abandonar a sus perritos de esta manera. Un perrito es una responsabilidad para toda la vida. Si alguien ya no se puede seguir haciendo cargo de su mascota lo mejor es entregarlo a algún familiar o amigo, o acudir a un refugio en el que velen por su bienestar.

Abandonarlo en la calle jamás será una opción, recordemos que son seres que vienen al mundo a ser amados y no a padecer ante nuestras decisiones.

Nos alegra saber que Siggy logró el final que se merece y hoy día es una perrita consentida y amada. Gracias a quienes se comprometen y ven en los peludos seres llenos de luz y amor que llegan a nuestra vida para colmarla de color.