Esta perrita estaba tan asustada cuando la rescataron que no paraba de esconderse en un mueble

Muchos perritos suelen ser extremadamente traviesos, lamentablemente algunas de sus inocentes fechorías les dan a sus dueños excusas para deshacerse de ellos. Así fue el caso de Meira, una dulce y juguetona cachorrita, que lamentablemente tenía un hábito que su dueño no supo manejar. Ella cazaba los pollos que criaba una mujer que vivía cerca de su casa.

Un día, su dueño, sin saber qué hacer la llevó a una clínica veterinaria que estaba ubicada en Missouri. Allí, él expuso lo que ocurría con Meira; desesperado, estaba determinado a hacer algo al respecto, estaba incluso dispuesto a dormir a la dulce perrita.

El estado de la pobrecita era deplorable

Sin embargo, el veterinario de la clínica logró hacer un trato con el dueño del animal, le propuso que la dejara allí para iniciar un proceso de rehabilitación y así lograr conseguirle un hogar donde ella fuese acogida por una familia que la amara.

Al instante hicieron contacto con Heading Home K9 Rescue, para trasladarla hasta Wisconsin, ubicándola en un hogar de acogida. La pequeña era muy juguetona, pues incluso estando tan desnutrida, no paró de jugar con los otros perros que allí estaban.

Aun en la adversidad la perrita se mantenía muy alegre

Lamentablemente, ella no sabía interactuar con las personas, pues en los instantes en que trataban de animarla y juguetear, se le veía tímida y asustada. Observando la personalidad de Meira, sus cuidadores decidieron que lo más conveniente, era conseguirle un hogar donde hubiese otro perro que pudiese ser su compañero de juegos.

Por suerte, un gran día llegó al hogar de acogida una mujer llamada Brenna Long, quien ya había adoptado a su perro Carly allí mismo. Anteriormente, ella había expresado su deseo de adoptar otra mascota para que le hiciera compañía a Carly, lo cual la convertía en la candidata perfecta.

Lo que nadie esperaba era el comportamiento de la perrita con los humanos

Inmediatamente, el director de la instalación le contó a Brenna sobre la existencia de Meira, describiéndole lo dulce y juguetona que ella era. Así que muy animada decidió llevarla a casa, a pesar de tener conocimiento de los miedos y ansiedades que la dulce perrita tenía.

Al llegar a su nueva casa la pobre cachorrita se escondió detrás de un sofá y no salió de allí durante varios días. Pero Brenna y su familia fueron muy pacientes con ella y con el transcurrir de los días Meira ha aprendido a confiar en ellos, lo que le ha permitido adaptarse poco a poco a su nuevo hogar.

Poco a poco ella ha salido de su zona de confort

Mientras fueron compartiendo más con la perrita, Brenna y su familia comprendieron que la vida de esta no había sido nada sencilla, pues era evidente que había sido muy maltratada, estaba llena de muchos temores.

«No soportaba ver un cepillo, mucho menos escuchar los cristales al romperse», dijo Brenna.

Por suerte ella ha aprendiendo a confiar y en la actualidad ha logrado relajarse totalmente, es como si hubiera entendido finalmente que su nueva familia la quiere y siempre la protegerá.

Junto a su nueva hermana ha podido aprender a confiar nuevamente

Además de su amor por su familia humana también tiene una excelente relación con su nueva hermana Carly, quien le enseña a ser más confiada y a sentir mayor seguridad, jugando con ella cada día y consolándola cuando lo necesita.

Gracias al esfuerzo de todos ella es ahora una perrita nueva

Brenna Long

Actualmente Meira tiene un año viviendo con su familia, ahora ella es una perrita segura y juguetona. Le fascina estar con las personas, con quienes se muestra muy dulce y cariñosa. Pero sobre todo tiene el amor de su familia quienes la seguirán cuidando como el primer día en que volvieron del hogar de acogida.

¡Te invitamos a compartir esta historia con otras personas para que sean pacientes con sus mascotas, después de todo nosotros somos su único hogar y familia!

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