Perrita liberada de un camión espera en el aeropuerto para conocer a su ángel humano

Pearl es una perrita indefensa que estuvo a punto de convertirse en una estadística más, al igual que tantos canes víctimas del comercio de carne de perro en China.

Pese a las prohibiciones implantadas por los gobiernos en diferentes provincias de este país, peludas como Pearl siguen llevándose la peor parte del problema, pero en ellas la esperanza no deja de brillar y por eso hoy queremos contarte su historia.

Unos ángeles guardianes rescataron a la perrita en el último momento.Perrita

Además del final que le esperaba a esta perrita, sus captores la mantenían en condiciones deplorables. Para las personas que se dedican al tráfico de estos animales, la vida de los canes vale muy poco y solo había que mirar a Pearl para comprobarlo.

La canina fue rescatada de un contenedor, gracias a los esfuerzos hechos por los chicos de Slaughterhouse Survivors.

Cuando la hallaron daba una pena tremenda.

La perrita sufría de una seria infección en su piel y además le faltaba una patita. Para los rescatistas era evidente que su caso ameritaba atención inmediata, puesto que la peluda no tenía ni fuerzas para mantenerse de pie.

Después de hallarla en ese estado, muchos dudaron de que la perrita lograra pasar al menos la noche.

Su estado era muy crítico, pero ellos lucharían a su lado.

Sorprendentemente Pearl sobrevivió a esos primeros días de tratamiento y, cuando la medicina y los suplementos comenzaron a hacer efecto, la perrita demostró las energías y ganas que tenía de vivir.

Pearl no solo Salió adelante, sino que dos meses después de haber sido liberada del camión de carne era una canina muy diferente. Sus miedos y enfermedad habían quedado atrás y estaba lista para dar un gran paso en su vida.

Ser adoptada al otro lado del mundo.

Gracias a la divulgación que la fundación dio al caso, una mujer en Estados Unidos se interesó en la canina y decidió cooperar en su recuperación. La voluntaria llamada Leah sería la madre temporal de la peluda hasta que lograran su reubicación total.

La fundación se encargó del traslado hasta el país y una vez en el aeropuerto, la perrita estuvo lista para conocer a su nueva humana; quizás la primera que tenía en toda su vida y eso era verdaderamente conmovedor.

Pero Pearl no estaba del todo bien.

Debido a las lesiones sufridas, la pequeña tenía dificultades para moverse con sus tres patas y una desviación en sus caderas. Leah veló por ella durante un tiempo, pero después encontró a la persona ideal para continuar con el proceso de recuperación de la perrita.

Se trataba de Ashley, una amable veterinaria que estaba dispuesta a sacar a Pearl adelante y brindarle la familia que tanto necesitaba.

La perrita viajó desde California a la costa oeste para encontrarse con la mujer.

Una vez conoció a Ashley, Pearl y ella viajaron hasta Nueva York para instalarse en su verdadero hogar.

La mujer le dio unos días a la perrita para que se sintiera en casa y después le presentó a Janet, su nueva hermana canina.

Esa primera noche las peludas se olfatearon y tontearon un poco antes de irse a dormir. Curiosamente cada una conocía perfectamente su cama y su espacio, así que la hora de la siesta no fue un problema para ninguna.

La perrita comenzó un nuevo camino hacia su recuperación. Ashley planea iniciar su rehabilitación e investigar sobre las posibilidades de una pierna ortopédica para Pearl.

Como profesional sabe que el proceso no será sencillo, pero está lista para ayudar a la perrita y hacerla enormemente feliz.

Esta perrita estaba destinada a algo grande y por eso su historia ha unido a tanta gente, confiamos en que nunca más deba sufrir.

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