Perrita que se arrastró herida queda desolada en la calle mientras todos le robaban sus bebés

Una madre con sus pequeños, tirada en medio de la calle debería de ser una escena lo suficientemente triste como para que cualquiera decidiera ayudar. Pero por rudo que suene, resulta que para muchos humanos esto no los motiva a hacer el más mínimo bien.

De tal modo lo atestigua la historia de Berry, una perrita a la cual le arrebataron sus hijos pero nadie se dignó a ayudar.

La pobre aún llora por ellos.

La mestiza además de estar recién dada a luz, se encontraba lesionada y ninguna persona se preocupó.

La historia de Berry fue dada a conocer gracias al equipo de Animal Shelters que no solo lideraron el rescate, sino que se ha hecho cargo de su recuperación.

Su historia conmovió a todos.

El equipo de rescate recibió una llamada en la que denunciaban lo que había ocurrido con la peluda. Era una perrita en condiciones bastante precarias pero además con un problema en su columna, según señaló el informante.

Pero el asunto iba más allá.

La perrita escapó de algún lugar de pesadilla, arrastrándose con un impacto de proyectil en su columna. Como buena madre no lo hizo sola, sus perritos le acompañaron hasta que personas sin corazón se los arrebataron.

Nadie se explica cómo pudieron ser tan crueles.

“Después de resultar herida, la desafortunada madre se arrastró con sus cachorros por la calle en un clima frío. Luego, los transeúntes se llevaron a los niños y Berry quedó atrás. Seguramente cuando dejó a sus hijos, estaba muy desconsolada“, dijo este refugio en una publicación en su canal en Youtube.

Berry tuvo que ver cómo le quitaban a sus bebés sin poder hacer nada. Ella estaba lesionada y con pocas energías como para defenderlos. 

“Su vida era frágil, vio cómo se llevaban a sus cachorros uno por uno. Durante su tratamiento en curso, le sucedieron muchas cosas malas. Creo que Dios nos ha probado”, relató la organización.

Al hallar a Berry  “sus piernas ya no podían moverse, estaban tan rígidas como la rama de un árbol“. Tras unos estudios descubrieron la razón de su condición, en su cuerpo se encontraba alojada una bala y está afectó sus nervios.

Esta mamita debió ser intervenida de emergencia por el grave daño en su médula espinal, pero no solo eso la afectaba. Berry también sufría de mastitis (inflamación en las glándulas mamarias), problemas en su útero y gusanos intestinales.

Berry fue esterilizada y recibió quimioterapia para sanar las células de su útero.

Su recuperación no ha sido sencilla y aún le queda mucho por recorrer, pero tras 150 días de su rescate es una perrita muy diferente. La mestiza incluso sorprendió a sus cuidadores al ponerse nuevamente de pie. Sus patas traseras siguen paralizadas, por lo que deberá aprender a andar en silla de ruedas.

Todo será mejor para esta perrita pero tanto daño que padeció es tan injusto. Comparte su historia y envíale palabras de ánimos para su recuperación.