Perrito es enterrado junto a su dueño porque su deseo era estar para siempre a su lado

Son estrechas y profundas las relaciones entre un ser humano y un perro. Por ello, ante la pérdida de alguna de las partes el sentimiento de luto es inevitable.

Si bien nuestro pensamiento inmediato nos lleva a pensar en el duelo de la persona y en la ayuda que necesitará para superar la pérdida de su amada mascota, también es necesario hablar del duelo que enfrenta la mascota. ¿Sienten ellos la partida de esa persona amada? ¿Necesitan ayuda para superarlo?

Un perrito puede entrar en depresión ante la ausencia de su amo.

perrito

La respuesta es un sí rotundo. Los perritos padecen la muerte de sus dueños, al igual que los humanos presentan señales y cambios en su comportamiento habitual.

La mayoría logra superarlo, otros, no resisten ante el vacío que deja sus dueños y fallecen al poco tiempo. Algo difícil de comprender, pero forma parte de nuestra realidad cuando la fidelidad y el amor traspasan el plano terrenal .

Al igual que los seres humanos, los perritos pasan por un proceso de luto.

Esta es la historia de Canito, un adorable perrito que por más de 13 años fue un miembro especial para su familia, especialmente para Manuel Illanes, su padre y con quien creó un hermoso vínculo.

Todo comenzó cuando la esposa de Manuel, Drágica Carrasco, quien vive en Angol, al sur de Chile, recibió un perrito como regalo.

Desde entonces Manuel y Canico se volvieron inseparables. No había lugar a donde fuera su padre que Canico no lo acompañara, se había convertido en su mejor amigo y ángel guardián. La hija de la pareja, Jeanette, comentó:

“A veces Canico se quedaba mirando a papá durante quince minutos sin despegarle los ojos. Sentía como una fascinación por él ”.

Desafortunadamente, con el pasar del tiempo Manuel enfermó de insuficiencia renal, su estado se fue deteriorando poco a poco. No solo los familiares sentían que lo estaban perdiendo, el perrito parecía comprender que la persona que más amaba moriría .

Durante este tiempo Canico nunca lo abandonó, siempre lo acompañó sentado a los pies de la cama, incluso dormía con él .

Su padre le conversaba al perrito y este parecía entenderle.

Lamentablemente, Manuel falleció y dio su último aliento al lado de quienes tanto lo amaron. Si bien la familia aún no ha podido superar la perdida de Manuel, recuerdan con cariño el amor y la lealtad entre ambos. Drágica recordó el último deseo de su esposo. Al respecto dijo:

“Manuel le decía que al morir tenía que irse con él, aunque fuera a los pies”.

Increíblemente, el perrito se enfermó de manera paralela con su padre, presentó problemas pulmonares y cardíacos.

Cuando Manuel falleció, su fiel amigo solo soportó algunas horas antes de partir de con él. Dejando a familiares y amigos completamente sorprendidos. La hija comentó:

“Nos dieron dos días para velar y sepultar a mi padre. El perrito lo sabía. Lo esperaba, daba vueltas ahí afuera, iba y venía de un lado a otro, muy inquieto y muy triste. Al segundo día fui a la iglesia, al velatorio y cuando volví estaba muerto. Cayó al lado de la reja que da a la calle ”.

Canico fue tan leal con su dueño en vida, que cruzó el arcoíris para seguir acompañándolo después de muerto. La familia creyó que lo más justo para dos seres que se amaron tanto, era enterrarlos juntos.

Este fiel perrito fue puesto en una cajita y ubicado a los pies de su amado padre. Su amor y lealtad perdurará por siempre.

En vida estos dos seres se amaron y se protegieron, ahora desde el cielo son esos ángeles para su familia que siempre los tendrá presente en su corazón.

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