Tenía la cabeza extrañamente inclinada y no hacía más que agradecer a la mujer que lo ayudó

Elaine Seamans, Hilda Torres y Rebeca Altamirano son tres compañeras que trabajan como voluntarias en una clínica temporal, especializada en esterilización, ubicada en Tijuana, México. Tras haber finalizado una fuerte jornada de trabajo durante el día y al salir a las 10 de la noche decidieron ir por unos tacos, que bien merecidos los tenían.

Durante este trayecto de regreso a sus casas, notaron la presencia de dos perros que se encontraban solos y vagando por las calles. Pero lo que más les llamó la atención fue que uno de ellos tenía la cabeza ligeramente inclinada.

El pobre perrito estaba muy desorientado

Al acercarse un poco más a ellos, notaron que aquel animal tenía un bulto muy extraño detrás de su oreja. Hilda muy inquieta por lo que había notado, les pidió a sus compañeras que se detuvieran un instante para poder examinar al perro.

Los perros se percataron de que el auto donde ellas iban había bajado su velocidad y comenzaron a huir.  Al notar la reacción de ellos, Hilda se decidió a prestarle ayuda a como diera lugar a este perrito, ya que se lo veía muy mal de salud.

La mujer tuvo un conexión instantánea con el perro

De pronto los perros se detuvieron e Hilda aprovechó el momento para acercarse consiguiendo envolverlo en una manta. Al ser llevado al automóvil lo trasladaron inmediatamente al veterinario y aunque no se sabía nada de este pobre perrito, por su aspecto deducían que él le había pertenecido a alguien anteriormente.

Era muy extraño, tenía 9 años y se le veía muy sano, limpio y sin ninguna afección en la piel, con un peso de 23 Kg. Además, el perro mantuvo una excelente conducta mientras era revisado por el veterinario.

Desde el primer momento él ha sido el más obediente de todos

Su comportamiento durante el chequeo fue tan sorprendente que en todo ese tiempo se mantuvo sentado. Ahora era incluso más evidente que él le había pertenecido a alguien, pues era muy cariñoso con las personas y se comportaba muy obedientemente.

Las mujeres terminaron llamándolo Tommy, que tras ser revisado dio la primera pista de su condición. Al parecer tuvo una fuerte riña con otro perro que lo hirió, el descuido de ésta dejó como consecuencia una fuerte infección detrás de la oreja del animal.

Por causa de la infección él inclina su cabeza de esa manera

La terrible infección terminó afectando su canal auditivo y ahora para su recuperación amerita de una cirugía reconstructiva que permitirá limpiar el conducto auditivo. Los nervios del conducto fueron completamente devorados por la infección, causando la ligera inclinación de la cabeza del can al igual que la inflamación de su cara y cuello.

A pesar del fuerte dolor que debe estar soportando el animalito, su actitud ha sido sorprendente, pues no ha gruñido ni una vez, sólo se ha sentado dejando que el veterinario lo revise, como si supiera que esto va a ayudarlo a mejorar.

Aunque su recuperación tomará algo de tiempo, su actitud hace que los esfuerzos de todos valgan aún más la pena

At-Choo Foundation

Tommy tendrá que quedarse durante varios días hospitalizado, pero lo más importante es que aquí se recuperará en medio de los cuidados y amor que tanto necesita. Rebeca Altamirano ha planificado trasladarlo hasta los Estados Unidos donde espera lograr ubicarlo en un nuevo hogar.

Personas como estas mujeres son dignas de admirar, las calles están llenas de animalitos desvalidos que muchas veces sufren en silencio, pero muy pocas personas realmente se toman el tiempo para hacer algo por ellos.

¡Te invitamos a compartir esta historia con otras personas para que se sientan inspiradas por el caso de Tommy que corrió con una gran suerte y ahora le espera un brillante futuro por delante!

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