Perrita llora de alegría al ver a su humano por primera vez después de 2 años de marcharse lejos

Estar lejos de casa no solo es difícil para la persona que se ausenta. También puede ser increíblemente difícil para nuestros familiares de cuatro patas. Para Bailey, una mezcla de Beagle y Coonhound, fue especialmente difícil.

Uno de los miembros de su familia, Nathan Beck, estuvo fuera en un viaje por Rusia durante dos largos años.

La madre de Nathan se aproxima a la puerta y la perrita ya está lista para recibir a su amado amo

Durante ese tiempo, Bailey nunca olvidó a su amado humano. El padre de Nathan asegura que la perrita cada día entraba en la habitación del joven, para cerciorarse de que él no estuviera allí.

Aunque Bailey no sabía sobre el paradero de su amo, ella al parecer no perdió la esperanza de volver a recibir en casa a su humano favorito.

Los padres de Nathan estaban conmovidos, conscientes de la lealtad de la mascota.

Los días pasaron, Bailey continuó al cuidado de los padres de Nathan hasta que, transcurridos varios meses, el joven le había anunciado a su familia que eventualmente llegaría el momento de regresar a casa.

¿Te gustaría ver el tierno recibimiento de una mascota leal, amorosa y agradecida? ¡Míralo a continuación!

Habían pasado más de 730 días desde que Nathan había abandonado la casa de sus padres para ir a pasar una larga temporada en Rusia.

El día que estaba dispuesto el regreso del joven, los padres estaban muy entusiasmados, no solo por tenerlo de vuelta en casa, también por la posible reacción de Bailey.

Bailey no olvidó a Nathan ni un solo instante

Apenas Bailey sintió la presencia de Nathan al otro lado de la puerta de sus padres, la perrita literalmente enloqueció de la alegría. La mestiza no podía esperar el momento de tener a su lado a su humano favorito para reunirse con él luego de su larga ausencia.

En el momento en que se abre la puerta para dar la bienvenida a Nathan a casa, Bailey deja escapar un aullido de alegría y salta sobre su amigo en el momento en que entra por a la casa. ¡Ella prácticamente lo golpea con sus colillas!

La emoción de Bailey es tal, que Nathan no tiene más remedio que sentarse en un rincón del suelo para permitirle a su chiquilla darle una bienvenida como se merece.

La perrita lo besa, salta sobre él, lo abraza, y corre de un lado para otro, mientras el padre de Nathan, que es quien graba el video, no puede contener la risa.

Ambos están muy felices de volver a reencontrarse

Bailey le demostró a su humano favorito que no existe demasiado tiempo para un corazón leal y amoroso que espera por su amigo favorito. ¿No te parece emocionante este reencuentro? ¡Compártelo con un solo click!

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