Cachorritos luchaban por su vida en un pozo de alquitrán tras ser abandonados para morir

Unos jugadores de Airsoft de Antofagasta, Chile, se dirigían a una tarde de juego cuando a lo lejos escucharon el lamento de unos perros, el sonido era tan terrible que no dudaron en ir a ayudar, los perros se encontraban en un pozo de alquitrán luchando por sus vidas.

De inmediato se pusieron manos a la obra para salvar a los cachorros, no esperaban convertirse en ningunos héroes, el propio instinto de ayudar los motivó.

Llamaron también a un equipo de rescate, pues no sabían qué tan grave era la salud de los perros.

Algunas personas, en su intento por deshacerse de los perros, los arrojaron a ese pozo de brea, donde tuvieron que luchar por conservar el oxigeno, a pesar de estar totalmente cubiertos con esa sustancia.

Esa sustancia provocaba que los cachorros se adhirieran más, por lo cual era salvarlos tirando de ellos era una tarea extremadamente difícil. 

El equipo de rescate empleó algunos neumáticos para poder acercarse más a los perritos y así poder sacarlos sin tener que ocasionarles dolor al tirar de ellos.

Utilizaron varios materiales para poder llegar hasta ellos, la situación era cada vez más difícil y el tiempo de vida de los cachorros disminuía rápidamente.

Hubo un gran momento de desesperación cuando incluso los neumáticos estaban hundiéndose en el alquitrán, eso les imposibilitaría rescatarlos, corrían el riesgo de también caer ellos.

En las fotos se aprecia que todos intentaban ayudar desde distintos ángulos, sosteniendo el peso de los que se sostenían de los neumáticos y apoyándose de palos de madera para abrir paso entre al alquitrán.

Es impactante ver las cabezas de los cachorros irreconocibles entre toda la brea y la basura alrededor, como desechos. ¡Pero aún con vida!

Someterlos a un sufrimiento así es horroroso, se trata de una larga tortura de la que no podían escapar, solo esperar y clamar porque alguien como ellos los rescataran.

¿Notas cuántos hombres tuvieron que intervenir para rescatarlos? brazos y manos alrededor de ellos, ayudando. Eran su única esperanza y se aferraron a ella hasta el final, no solo los perros lucharon, el equipo de rescate jamás se rindió.

Uno de los hombres, tiró con su mano del cachorro pero el alquitrán estaba tan adherido a su piel que solo lo lastimaba más, por lo cual el equipo cambió de táctica, y comenzaron a empujar al perro al borde.

Cuando al fin lograron sacarlos de ese fango, estaban totalmente cubiertos de esa sustancia, incluso les daba un aspecto de esculturas, ahora tenían que ocuparse de ellos rápidamente antes de que secara el alquitrán.

Esta tarea era probablemente, la más dura, pues al intentar quitar el alquitrán de su piel, les sería doloroso a los cachorros, pero sería aún peor si la sustancia se secaba.

Ambos perros se mantenían en una actitud muy triste, sabían que habían salido del terrible pozo, pero recuperarse de algo así sería sumamente difícil. Uno de ellos intentó mover la cola, como agradecimiento, pero el peso del alquitrán se lo impedía.

Su condición era grave, más de lo que creían, así que fueron trasladados a un refugio llamado «Gatos abandonados Antofagasta» para poder recibir atención médica y retirar el resto de alquitrán de sus cuerpos.

Este proceso requirió de muchos materiales y voluntarios que no se detuvieron en ayudar a limpiar a los cachorros hasta conseguirlo.

Podría decirse que el mayor peligro ya había pasado, pero todos eran conscientes de las terribles consecuencias que les dejaría la larga exposición al alquitrán, entre ellas posible ceguera e insuficiencias respiratorias.

El amor todo lo hace posible, estos cachorros tendrían un destino fatal pero gracias a la labor de sus héroes su destino cambió para siempre.

La mirada de estos cachorros, es más profunda que muchos otros de su misma edad, ellos llevan en sus ojos la experiencia de haberse enfrentado a una tortura inigualable y la gratitud de seguir vivos.

Uno fue llamado Lancelot, por su pelaje oscuro y al segundo fue llamado Laica.

Ahora están realmente a salvo, tienen una segunda oportunidad de ser felices y de pertenecer a una familia que les haga olvidar los horrores de aquél día en el terrible pozo negro.

Debido a que los efectos del alquitrán pueden tener consecuencias negativas a largo plazo, los cachorros no dejan de ser evaluados constantemente.

Esta escena es la más gratificante de todas, sonrisas en medio de la terrible situación, aceptación por parte de otros humanos que no fueron malos con estos perros, sino que los ayudaron y siguen ayudándolos.

Han tenido un progreso admirable, así que llegó el momento de despedirse de ellos, lo cual resulta bastante doloroso para los del refugio, pues se encariñaron mucho con estos perritos.

Es momento de que ellos tengan un hogar.

Ambos perros fueron presentados en la televisión local, han contado su historia y hablado acerca de su condición tan frágil. Seguramente la persona que les hizo esto se enteró de que la vida les tenía preparado algo más grande para ellos.

Ambos perros permanecerán juntos, así que piden que sean adoptados ambos por la misma familia.

En el pozo donde fueron encontrados Lancelot y Laica, fueron encontrados 6 perros más, muertos, por lo cual ahora se hace una investigación a fondo para dar con el responsable de esto.

Por su parte, las autoridades de Chile difunden el caso para fomentar la conciencia sobre los efectos del maltrato animal.

Nowbuzz

Pero el trabajo no termina aquí, hay mucho que hacer para que en todas las partes del mundo los animales dejen de ser tratados como desechos u objetos y todos comiencen a tomar más en cuenta el valor de su vida.

Esta historia nos deja varios mensajes, sonrisas e incluso indignación. Sonrisas al ver al equipo que se encargó de limpiarlos, amarlos y sanarlos, creando un lazo que fue vital para Lancelot y Lica.

Comparte esta historia si te ha causado indignación, ayúdanos a fomentar una cultura donde los animales sean realmente valorados.

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