Unos pescadores australianos exhiben con orgullo al tiburón que cazaron junto a sus 9 crías

Un grupo de cuatro hombres en Australia ha desatado una serie de críticas en las redes sociales después de que decidieran acabar con la vida de un tiburón toro hembra, la cual estaba embarazada, y publicar las imágenes para alardear con sus amigos. 

Todo esto sucede en medio del terrible desastre ambiental que sufre el país oceánico, debido a los incendios forestales.

A principios de mes, cuatro amigos decidieron ir a pescar en el río Hastings, a unos 50 km al oeste de Port Macquarie en la costa norte de Nueva Gales del Sur, uno de los estados más afectados por los incendios. 

Todo parecía ser un plan inofensivo, hasta que su sentido de superioridad no les permitió pensar que estaban a punto de acabar con la vida de un animal protegido.

Se trataba de un tiburón toro, una de las especies de tiburones tropicales más peligrosas del mundo.

Después de pescar a la criatura, los amigos la colgaron en un gancho y procedieron a abrir su estómago. Justo en ese momento se percataron de que se trataba un tiburón hembra pues en su vientre había una cría de escualos.

Estos sujetos no sólo compartieron las fotos de la tiburón sin vida, sino que agregaron otras de los nueve bebés.

Nueves animales cuyas vidas les fueron negadas por un simple acto de crueldad que ha despertado polémica en las redes sociales.

Un par de usuarios escribieron en las imágenes.

“Felicitaciones hombres, acabaron con 10 tiburones en su hábitat natural ocupándose de sus propios asuntos”, dijo un usuario.

“Estoy tan enojada con la crueldad de las personas con la vida silvestre de nuestro mundo… La extinción es para siempre… ¿Por qué estas personas pueden seguir matando la vida silvestre? Sin corazón y asqueroso… los humanos son el cáncer de nuestro planeta”, dijo otra persona.

Aunque el asunto consternó a muchos, hubo quienes consideraron que estos hombres habían hecho “lo correcto”.

Se sabe que el río Hastings es popular entre los residentes locales que acostumbran visitarlo para natación y esquiar, a pesar de que con anterioridad se han dado varios avistamientos de tiburones.

Aunque la presencia de este tiburón en el río significara un claro peligro, estos sujetos debieron buscar otros mecanismos para alejarlo del lugar, en cooperación con las autoridades competentes.

Sólo basta recordar la hazaña del proteccionista John Grimshaw para salvar a un tiburón varado en una playa en Nueva Zelanda. 

Es una pena que estos hombres vean la muerte como la mejor salida mientras el planeta nos pide auxilio. Comparte este caso y ayuda a crear consciencia ¡La vida animal se respeta!

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