Pitbull con un triste pasado no sabe que al cruzar la puerta podrá correr libre por primera vez

Mia es una adorable y hermosa perrita que fue rescatada con un estado de salud crítico mientras estaba vagando en las calles de Akron, Ohio.

Una persona de buen corazón la llevó a un veterinario de emergencia para que recibiera atención inmediata.

Afortunadamente, fue acogida por un centro de rescate y en enero del año pasado fue adoptada por su nueva familia, desde entonces tiene una vida llena de amor y felicidad.

A Mia le encanta pasar ratos sin hacer nada con su familia, pero también le gusta mucho correr cuando tiene energía. Generalmente es una perrita muy divertida y juguetona.

“En realidad, es bastante vaga la mayor parte del tiempo, pero cuando quiere jugar es toda una explosión de energía. Una o dos veces al día le fascina jugar intensamente. Es muy cariñosa, y su juego favorito es el tira y afloja”, dijo Taylor Clapp, la madre de Mia.

A esta perrita le fascina divertirse al aire libre, pero su familia no tenía un patio cercado para que Mia corriera y jugara sin riesgo, por lo que siempre tenía que estar atada cuando salían.

Nadie conocía realmente de dónde había venido Mia, y cuál había sido su pasado, quizás ella tenía un patio donde correr, y sus nuevos padres querían darle uno.

Fue entonces rápidamente se dispusieron a construir una cerca para su patio.

“La tuvimos durante cinco meses antes de que termináramos de construir nuestra cerca y ella jugaba con el perro vecino en su patio cercado. También la dejábamos correr en el patio trasero con una correa larga, pero Mia tiraba de ella la mayor parte del tiempo”, agregó Taylor.

Finalmente, la cerca quedó lista y la familia de Mia estaba muy ansiosa para mostrársela y ver su reacción.

Le abrieron la puerta y rápidamente se dio cuenta de que podía correr sin la correa, tan pronto como salió al patio no podía contener la emoción de sentirse libre.

“Estaba tan emocionada que no pudo disimularlo. Me aseguré de grabarlo en video, sabíamos que se sorprendería cuando pudiera correr en su propio patio trasero. Nos vio construir la cerca durante dos meses y creo que sabía que era para ella”, dijo Taylor.

No te puedes perder a Mia corriendo de un lado a otro cuando se dio cuenta que el patio trasero era su espacio de libertad:

“Corrió y jugó en su jardín durante una hora más o menos y lo disfrutó muchísimo durante el resto del verano. Aunque no le gusta mucho el frío, le encanta la nieve, así que da una vuelta por el patio cada vez que hay nieve y luego vuelve a entrar”, agregó Taylor.

Después de todo lo que ha pasado, finalmente tiene un patio propio, realmente estaba muy feliz y alegre. Mia no sabía qué hacer:

Celebramos la alegría de esta perrita y aplaudimos el amor que su familia siente por ella compartiendo su maravillosa historia.