Desnutrida, empapada en la calle y luchando por su vida, pero de pronto todo cambió

Algunas personas simplemente tienen un alma bondadosa que no les permite pasar por alto ninguna injusticia y aunque muchas veces no se sientan seguros de estar preparados para afrontar un nuevo reto, dentro de ellos siempre encuentran la fuerza, pues saben que de alguna forma van a salir adelante.

Por suerte una pollita que estaba en un estado fatal se topó con una persona de este tipo, quien se compadeció de su terrible condición y la tomó como huésped de inmediato.

La pobre estaba empapada y muy hambrienta

Quien la encontró fue una mujer llamada Ela, ella la vio en la calle totalmente mojada, sin poder mover más que su patita. Ante la alarmante escena se apresuró a llevarla a un veterinario, el cual tras revisar al polluelo le informó:

«Ella está desnutrida y ha estado mojada por mucho tiempo».

Sin embargo, aquel hombre no le dio un diagnóstico muy favorecedor, pues ni siquiera él estaba seguro de que la pequeñina sobreviviera con ese aspecto tan débil. Aún así, él le dijo que si iba a intentar salvarla debía meterla en una caja con un bombillo para calentarla.

Pero gracias al esfuerzo de esta mujer volvió a levantarse

Pero en contra de aquel desalentador diagnóstico, Ela compró todo el equipo necesario para recuperarla y puso a la pollita en la caja. Como por arte de magia el calor le ayudó y mucho, en tan solo dos horas ya andaba otra vez y sus plumas estaban más esponjosas que nunca.

«No le gustaba estar en la caja, así que la saqué y la puse en mi mano, con la otra mano sostuve la lampara para seguirla calentando», contó Ela.

A las tres horas comió un poco, se veía tan diferente, incluso comenzó a cantar. Ante los ojos de Ela la pollita sufrió una increíble transformación.

Después de tanto tiempo, por fin tuvo algo de comer

Al día siguiente y como ya estaba sintiéndose mejor, Ela, tomó la decisión de llevar al polluelo a su hábitat natural. Así que fueron a una playa en la que vive una familia de gallinas, pero aunque lo intentaron, la pollita no reaccionó bien ante ellas y ellas tampoco la aceptaron del todo.

La pequeña ya tenía un hogar al que volver

Pero no había por qué preocuparse, pues la pollita ya había encontrado una familia desde el momento en que la recogieron del frío pavimento. Ela la adoptó y le puso de nombre Erna.

«Decidimos quedárnosla, pues aunque estuvo con nosotros pocos días ya le teníamos mucho aprecio», contó Ela.

Erna también quiere mucho a sus dueños y todas las mañanas los despierta con su canto. Su nueva mamá descubrió que a la pollita le gusta jugar afuera, para explorar todo lo que encuentra a su paso, cazar mariposas y dar unas carreras de vez en cuando.

«Ella es como una alarma, siempre se despierta y comienza a cantar», comentó Ela.

Para la hora en que se pone el sol Erna está lista para volver a casa y montarse en el hombro de su dueña. En los días siguientes Ela descubrió que su gallinita es toda una degustadora de frutas exóticas.

Adora el mango, la papaya y las bananas

Pero no solo son frutas, también come vegetales, como tomates, pepinillos y calabacín. La gallinita está muy agradecida con su mamá y se lo demuestra con todo su afecto y cariño.

Ela siente que su nueva mascota le ha cambiado la vida, pues la hace feliz todos los días sin importar sus preocupaciones o si se siente triste, pues tiene una actitud muy animada y siempre está de buen humor.

Ahora las dos viven muy felices

@elavegan

Es impresionante el impacto que nuestras mascotas tienen sobre nosotros, todo el cariño y ternura que nos ofrecen llenan nuestras vidas de felicidad y bondad, así que lo menos que podemos hacer por ellas es cuidarlas para que no les falte nada y siempre estén felices.

¡Te invitamos a compartir esta historia con otras personas para que aún en momentos de duda se atrevan a ofrecer su ayuda a cualquier animal que se encuentre en peligro!

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