Refugio ofrece a sus perros sillas grandes y cómodas para que se sientan como en casa

Los perros necesitan sentirse cómodos en los refugios, en sillas grandes y afelpadas donde descansar, sería espectacular.

En un albergue los voluntarios tuvieron la idea de conseguir este tipo de preciosidades para sus amados perros, como es el caso de nuestro gigante protagonista.

Los perros adoran las sillas grandes y Buster Brown no es la excepción.

Sillas

Se trata de un perrito muy querido de nombre Buster Brown quien, debido a su gran tamaño, le fue otorgada una silla tan grande como él. Una para que se siente mientras espera por una buena familia que lo adopte para siempre.

sillas

Fue el propio Buster Brown quien inspiró a los voluntarios del albergue ubicado en Galesburg, estado de Illinois, Estados Unidos, a conseguirle a cada huésped un buen sillón.

Esperan brindarle a él y a los demás animales un mayor confort, mientras sueñan con la venida de algún salvador o salvadora que les quiera y les reciba en casa.

En tanto, Erin Buckmaster, directora ejecutiva voluntaria de la Knox County Humane Society en Galesburg, Illinois, dijo que fue Buster y su candor y dulzura, el iniciador de la propuesta de donar sillas cómodas para él y sus demás compañeritos peludos.

Fue todo culpa de Buster. Él ama al refugio y todos aman sus sillas. Es maravilloso”, dijo Erin.

Pero, la vida de Buster Brown no siempre transcurrió bajo el amparo del refugio estadounidense. Siendo apenas un cachorro fue adoptado por una pareja quien, desafortunadamente, sufrió una ruptura de la relación y acabó divorciándose. Fue aproximadamente hace año y medio cuando el perrito debió volver al albergue.

Sin embargo, el amor que había recibido en Knox County Humane Society fue suficiente para que a Buster no le importase volver a su eterna casa. Sin embargo, esta vez se negó rotundamente a ingresar en una perrera.

Insistió en quedarse acostado frente al personal voluntario. Pero, no solo eso, se empeñó en ocupar una de las sillas dispuestas en el lugar. Como Buster es tan consentido, le fue otorgado su sitial de honor donde sentarse.

Se trata de una enorme y confortable silla grande y bonita, de un color rojo intenso y vivaz, donada por la compañía de plomería y calefacción local Mechanical Service Inc., experta en mobiliario para oficinas.

Buster quedó tan feliz cuando recibió su nuevo y flamante asiento, que todos en el personal del refugio se sorprendieron. Pensaron que, tal como Buster, los otros perros también deberían tener el derecho de disfrutar de ese mismo tipo de sillas.

Buster estaba muy cómodo, pensamos que todos necesitaban una silla igual”, añadió Erin.

Y así, los voluntarios actuaron en consecuencia y se dedicaron a pedir donaciones a la comunidad. Comenzaron a llegar asientos y muebles viejos que, de otro modo habrían sido abandonados a un lado de la acera.

Knox County Humane Society cuenta con una población de 50 perritos rescatados de las calles, más un número igual de gatos. Todos extraídos de la soledad y de la miseria. Actualmente, cuentan con 22 sillas para estos dulcísimos seres a la espera de un hogar que les quiera.

Lo mejor es que estas sillas, en lugar de servir como chatarra le están proveyendo a este grupo de animales de una mejor calidad de vida. Se los ve realmente felices en sus nuevos aposentos.

Hay que destacar que la gente de la Knox County Humane Society no realiza la eutanasia por carecer de espacio. Tampoco sacrifican animales por el hecho de haber permanecido allí durante largo tiempo.

Un hermoso video de los perros del refugio disfrutando de sus sillas se volvió viral en las redes sociales esta semana. Erin dijo estar tan sorprendida como feliz por el interés mostrado por el público para con los perros de su refugio.

Una idea brillante para hacer de los sueños de los peludos algo totalmente reconfortante.

Ojalá y todas y cada una de estas mascotas encuentren pronto una familia amorosa que les brinde la protección de un lugar digno donde pasar felices el resto de sus vidas, sobre un sillón calientito.