Rescatada de una vida de horror, ahora explora por el mundo en las espaldas de su mejor amigo

Penni es una dulce perrita que tiene la capacidad de mirar a alguien por unos segundos y hacer que su día sea completamente maravilloso. Por desgracia, sus primeros años de vida fueron sumamente difíciles.

Los primeros dueños de Penni la tenían en un sótano donde apenas podía moverse.

Tras meses de tratos injustos la dejaron en la calle y cuando llegó a un refugio estuvieron a punto de acabar con su vida ya que pensaban que simplemente no tenía esperanzas de encontrar un hogar definitivo.

Penni tenía cerca de dos años de edad cuando fue adoptada.

Blaine Deluca es un joven aventurero que tomó la decisión de adoptar un perrito. Sabía que quería darle la oportunidad a alguna mascota de una fundación que necesitara de un hogar con urgencia, pero fue rechazado en varias oportunidades. Blaine comenzó a desanimarse pero un conocido le recomendó contactar con Fur Friends in Need. Se trataba de la fundación que pudo rescatar a Penni minutos antes de que la sacrificaran.

“Cuando supe todo por lo que había pasado comencé a tener muchas más ganas de conocerla”.

Allí pensaron que esta sería una oportunidad perfecta para encontrar un nuevo hogar para Penni. Le explicaron a Blaine la dura historia de su pasado y le dijeron que debía ser cuidadoso. A pesar de que Penni sentía mucho miedo cada vez que conocía a algún humano, con Blaine supo que se encontraba a salvo. Movió la cola y fue directamente a sentarse en su regazo. Estaban hechos el uno para el otro.

“Cada día era un verdadero reto. Fuimos persistentes, trabajamos duro y poco a poco logramos ir superando cada uno de sus miedos”.

Para Blaine fue un trabajo difícil los primeros meses. La asustada perrita podía pasar horas temblando y parecía no saber cómo comportarse en el mundo exterior. Después de incontables paseos comenzó a confiar en los otros perros y ahora no tarda en volverse la mejor amiga de todos los humanos que se cruzan en su camino. Poco después de adoptar a Penni, Blaine y ella se mudaron a Las Vegas y descubrieron su verdadera pasión: Explorar juntos.

“No todos pueden decir que hacen rappel con sus perros”.

Deluca no tardó en comprender que cada vez que iba a dar una larga caminata, los ojos de la perrita se iluminaban. Adoraba correr y conocer todo tipo de lugares así que ahora han hecho hermosos recorridos por Parques Nacionales y se han convertido en unos verdaderos aventureros.

“Nunca antes en la vida había tenido la oportunidad de correr libremente”.

El duro pasado de esta perrita ha quedado atrás. Tiene una vida feliz, llena de paseos y emociones con alguien que le da todo el amor que se merece.

Comparte esta nota para celebrar lo mucho que puede cambiar la vida de un perrito con un poco de amor y dedicación.

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