Rescatan a una gatita recién nacida desamparada con hidrocefalia y a punto de morir

¿Qué puede tener de malo un animalito para que su madre lo deje solo? Son escenas fuertes y tristes, pero, un gato ve la realidad distinta a la nuestra, y su instinto de supervivencia va por encima de todo. Por esto, antes de dictar veredicto, habrá que entender las razones por las que muchas madres felinas rechazan a algunos de sus pequeños.

A comienzos del mes de abril, Ashley Kelley, una voluntaria de la asociación Wrenn Rescues en California, Estados Unidos, atendió un caso urgente. Una pequeña minina de pocos días de nacida necesitaba ser alimentada o, de lo contrario, corría el riesgo de perder la vida.

“Una señora había encontrado a la gata en el exterior de su casa. Estaba sola, tenía frío y maullaba sin cesar.

La mujer puso a la gata en un lugar cálido y resguardado vigilando en todo momento si la madre de la gatita venía a por ella. Pero, nadie apareció de inmediato. Tenía hambre y algo me dijo que tenía que ir a buscarla”, dijo Kelley.

Aela es hermosa, pero además toda una guerrera que luchó por su vida

Sin embargo, había un detalle muy especial en la gatita. Uno que quizás fue definitivo para que su madre la dejara sola y que cambiaría su vida para siempre: no era como los demás gatos, tenía la nariz hendida, en forma de mariposa, además padecía de hidrocefalia, un detalle que no tendrá consecuencias graves, siempre que reciba los cuidados necesarios.

Tras buscar y llevar al animalito a su casa, Ashley le preparó amorosamente un biberón con leche tibia para darle de comer e intentar salvarle la vida. Y fue exactamente en ese momento cuando se dio cuenta de su condición.

“No podía darle el biberón debido a su problema. Este tipo de gatos deben ser alimentados por una sonda en sus primeros días de vida”, explicó Ashley.

Por fortuna, la mujer disponía de los medios necesarios para alimentarla a través de un tubo, convirtiéndose en la nueva mamá de la peluda. Tras la primera dosis de rica leche, Ashley bautizó a la recién nacida como Aela.

Así, fueron transcurriendo los días y las semanas alimentándola, hasta que un buen día, sus ojos se abrieron de par en par, sus oídos se desarrollaron y los maullidos que hacían arrugar su naricita fueron más fuertes y claros.

Cuando sus dientes comenzaron a salir, notaron que tenía una sobremordida severa, por lo que se determinó que necesitaría una cirugía correctiva. La valiente gata se sometió a ocho extracciones y reparaciones en su paladar, superando todos los obstáculos y recuperándose por completo.

La trasladaron a una habitación equipada con un espacioso corralito y su propia caja de arena. Lo que más adora es echarse sobre el regazo de su mamá para que esta le frote su pancita. Después de esos días angustiosos para Kelley, Aela ya podría comer solita y crecer sana, fuerte, enérgica y agradecida.

Aela se ha convertido en una gata adolescente sana, juguetona y cariñosa. Su hidrocefalia también ha mejorado y está casi lista para su próximo ronroneo en la vida. Comparte esta historia con tus amigos.