Se niega a soltar su plato y le advierte contundentemente a su dueña que quiere más comida

Algunos bebés suelen ponerse de muy mal humor cuando están hambrientos, por eso recurren al llanto y arman grandes berrinches para captar la atención de sus papás, esa es su única forma de lenguaje al no poder verbalizar las necesidades que identifican.

Mientras no pueden hablar, los bebés buscan otras maneras de comunicarse, pero no sólo ellos pasan por esta situación. Hay perritos como Mya que saben muy bien lo que significa tener hambre y encuentra los modos más hilarantes para hacérselo saber a su mamá.

Mya es una perrita atigrada con una personalidad muy peculiar.

Esta perrita fue rescatada por Briana Maiola de las calles de Rochester, Nueva York, y tenía severos problemas de salud. Su recuperación no fue sencilla, pues al principio ella misma se negaba a comer, quizás lo hacía por desconfianza, pero ahora las cosas son muy diferentes.

“Odiaba la comida. Tuvimos que forzarla a alimentarla durante meses hasta que decidí probar una dieta cruda”, dijo Maiola.

Mya los primeros días en casa de Briana.

Briana tiene un gran corazón y mucha paciencia, así que supo cómo irse ganando la confianza de Mya motivándola para salir adelante. Sin duda, el cambio en la dieta fue un paso significativo en su relación.

Ahora la perrita de 3 años ha perdido toda timidez.

Mya descubrió que le encanta la comida, pero eso no es para nada especial comparado con el divertido modo en que le hace saber a Briana que está hambrienta.

 “¡Le encantaba la comida cruda y desde hace un tiempo que empezó a bailar con su plato!”, comentó la mujer.

La joven tiene mucho amor y paciencia con su peludita.

Por extraño que parezca, Mya descubrió que moviendo su colita e improvisando un par de pasos podía convencer a mamá para que le diera una porción más de comida cada vez que se sentía hambrienta.

Mira una de las extrañas, pero divertidas coreografías de Mya:

MOM! I’m ready for my snack please 🥺

Publicada por Mya the Hungry Wiggle Butt en Viernes, 2 de octubre de 2020

El asunto ahora es que Mya no se quiere separar de su tazón y planea recordarle siempre a Briana que seguro hay algo rico para ella en la cocina.

“A ella le gusta llevar el plato a todas partes, afuera, adentro… encontramos tazones por todos lados. Ella los recoge para comer o llamar la atención. Básicamente está obsesionada con llevarlos”, dijo Maiola.

Mya vive con su mamá humana y otros hermanitos peludos.

A la familia le parecen muy divertidos los extraños rituales que Mya ha hecho alrededor de los alimentos. Briana la describe como algo dramática, pues si se retrasa un poco con la hora de la comida Mya estará allí para recordarle que tiene hambre.

“Ella es muy dramática. Todas las mañanas, tira sus tazones contra la puerta del dormitorio si nos levantamos tarde y habla como un pequeño Chewbacca hasta que le damos de comer”, dijo Maiola.

Mom skimped our on our breakfast today and thought she could get away with it. I NEED FISHIES! 🥺

Publicada por Mya the Hungry Wiggle Butt en Viernes, 21 de agosto de 2020

Algunos dueños pueden encontrar esto un poco molesto, pero Briana comprende todo el trabajo que pasó esta pequeña en las calles, así que está feliz de que ahora Mya goce de un gran apetito.

Mientras, todos en casa están disfrutando sus divertidos bailes y rituales improvisados con los que les deja saber que está hambrienta.

Mya tiene una gran personalidad y mucha suerte. Comparte su historia y que tus amigos animen su día con los divertidos vídeos de esta perrita en acción.