Se ven obligados a engañar a una madre que no quería ser salvada por aferrarse a su único bebé

La labor que realizan los rescatistas de animales es digna de admirar, pues ellos nunca saben cuál será la actitud que las criaturas puedan tomar en el momento de recibir la ayuda. El pasado que estos animales han atravesado muchas veces condiciona sus relaciones con los humanos y hacen de los pobres seres violentos y desconfiados.

De tal modo ha sido la historia de rescate de una madre felina que se negaba a exponer a su cría ante los ojos de unos desconocidos, sin saber que ellos solo iban a salvarlas.

Esta minina es una madre bastante protectora.

La semana pasada Catsnip Etc, un refugio de TNR (trampa-castración-retorno) en el condado de Elkhart, Indiana (Estados Unidos), recibió la denuncia de una gata en condición de calle que necesitaba ayuda.

La persona que la había reportado comentó los peligros que corría el pobre animal y los rescatistas no dudaron en atender el caso.

Pese a su mal genio era necesario salvar a esta mamita.

Al llegar al sitio fue fácil encontrar a la minina, pues esta se había instalado en un refugio improvisado de madera contrachapada. Apenas vio a los humanos, la gata corrió a esconderse allí y unos ruidos dentro parecían indicar que no estaba sola.

«Si alguien se acercaba a cuatro metros de la ‘casa’ de madera de mamá, ella salía corriendo, gruñendo y lista para atacar», declaró un voluntario de Catsnip Etc.

Los rescatistas sabían que estaban ante una gatita difícil y decidieron utilizar una trampa humana con un rastro de comida para que el animalito pudiese entrar, pero la astuta madre no se acercaba sino hasta cierto punto.

«Ella no quería entrar. Estaba demasiado preocupada por dejar a su bebé», comentó el voluntario.

Al ver que la debilidad de la devota y protectora madre era su gatito, los rescatistas probaron una nueva estrategia. Dado que la gatita salía corriendo a la improvisada casa cada vez que su cría maullaba, decidieron reproducir en la jaula un sonido de gatito llorando.

«Pusimos el teléfono al final de la trampa y 20 segundos después, ella entró corriendo». 

Una vez atrapada, los rescatistas se acercaron a la casa de la gata y recuperaron a su bebé

Después de rastrear la zona se percataron que ese era el único gatito que quedaba en el lugar, así que la familia entera fue rescatada.

En el refugio no fue difícil hallar una casita para estas preciosuras y tanto madre como hija tienen ahora una nueva familia.

Todos se han sorprendido por el cambio que está demostrando la gata: de ese primer día arisca y desconfiada, ahora parece ser una minina consentida y agradecida por las atenciones que recibe.

Por su parte, la bebé ya ha aumentado poco más de 1 kilo desde su rescate y continuará creciendo al lado de su madre en ese acogedor hogar.

La maternidad es un asunto serio para muchas especies y esta gata demostró el valor que para ella tiene su bebé, comparte esta inspiradora historia de rescate y envíale a la familia todo tu cariño.