Sin dinero ni espacio, una mujer lucha por alimentar y acoger perritos abandonados. Ya son 51

Cuando se trata de cambiar al mundo a través de nuestras buenas acciones, no hace falta tener grandes riquezas materiales, ya que las que verdaderamente interesan y son imprescindibles son las que se guardan en el alma. Valores como la empatía y el amor por los demás, son algunas de estas preciadas gemas.

Hablemos, entonces, de gente admirable como Itzel Figueroa, una extraordinaria y solidaria mujer natural de México, quien se ha hecho muy famosa por su preocupación por los animales que se encuentran a la intemperie y sin alimento, recorriendo poblaciones enteras en su búsqueda para rescatarlos.

Su principal objetivo es recolectarlos y extraerlos de las calles para albergarlos en un refugio que piensa instalar para tal fin. A Itzel se la conoce por su carácter angelical para con quienes más sufren. Nada le ha impedido darle un hogar temporal y alimentar a tantos animales callejeros.

Sus fotos en donde aparece dándole de comer a un grupo de peludos sin hogar se hicieron virales, gracias a su autora y quien las compartió en sus cuentas de las redes sociales, la usuaria Miramar Valencia. En ellas se aprecia a los perritos saltando de alegría de un lado a otro, muy agradecidos, como son siempre.

Apenas Itzel abrió las bolsas con comida y se las ofreció a los orejudos callejeros, se pusieron como locos y estallaron de felicidad. Claro, quién sabe desde cuándo no probaban bocado. Lamentablemente, son pocas las personas como esta activista que se detienen a ayudarlos. Necesitamos ser muchas más.

“Ella solo desea ayudar a más perritos. Ayúdanos a compartir, también puedes donar”, dijo Valencia en la publicación.

Pero, el reto de Itzel no se limita solamente a alimentar a los animalitos. Mientras terminan los trabajos de construcción de su refugio soñado para mascotas de la calle, les ofrece a muchas un techo en su propia casa, y así evitarles la indignidad provocada por la indolencia de quienes les dejan solas.

“A pesar de no contar con un albergue, su amor es tan enorme que comparte su casa con estos perritos. Ellos corren y duermen por toda la casa, siente el amor y la aceptación que les dan en este humilde hogar”, contó Valencia.

Lo más increíble de esta historia es que, a pesar del reducido espacio habitable con que cuenta Itzel, su amor por los animales la ha llevado a recibir en su hogar, hasta ahora, la bicoca de 51 perritos. Sin embargo, también ha dicho que aún falta mucho por hacer, y que todo apoyo a su causa será bienvenido.

Comparte esta historia tus seres queridos. Itzel espera seguir realizando su encomiable labor y que su empresa sea muy pronto una realidad para seguir creciendo, con tal de lograr que más y más canes obtengan una segunda oportunidad de vida.