Todos se empeñaron en alimentarla y la fama de su gordura hizo que su vida cambiara para siempre

La vida de Mercedes comenzó cuando fue arrojada en las calles de un mercado de Bagkok desde un vehículo en movimiento. Casualmente, el automóvil era un Mercedes Benz y de allí proviene su nombre.

Uno de los comerciantes del mercado se apiadó de ella y decidió hacerse cargo de la perrita, así que comenzó a alimentarla y a velar por su bienestar. Le dedicó algunos años, hasta que el mercader lamentablemente falleció y Mercedes volvió a quedar sola.

Sobre alimentada por las personas que frecuentaban el mercado, la vida de Mercedes estaba condenada

Otros vendedores del mercado que sabían de la existencia del animal, quisieron cuidarla tal y como lo hacía el mercader fallecido y la perrita pasó a formar parte de esta comunidad.

Por desgracia, se alimentaba de cualquier cosa, recibiendo lo que le daban los trabajadores del mercado, sus clientes habituales y algunos turistas.

Sobre alimentaron a Mercedes. La perrita, que por su raza y estatura debía pesar unos 20 kilos como máximo, aumentó hasta 55 kilos, por lo que apenas podía caminar.

No dejaron de alimentarla, a pesar de estar casi postrada. La perrita pasaba el día echada en la fachada de una de las tiendas del mercado y comenzó a llamar la atención de los clientes y los turistas, quienes comenzaron a difundir fotos suyas en las redes sociales.

Videos como este enfocaban la triste realidad de Mercedes como algo sorprendente o gracioso

Sin embargo, la atención que estaba recibiendo el caso de Mercedes no era, ni de cerca, la más ideal. Realmente la imagen de la perra se estaba convirtiendo en blanco de burlas y memes.

A pesar de lo cruel de esta situación, las imágenes sirvieron para que Cristina, una rescatista que dirige un hogar de acogida para animales en Tailandia, supiera de su caso. Sabía que la obesidad mórbida de Mercedes acabaría por cobrarle un alto precio, así que no había tiempo que perder.

Escasamente, Mercedes podía dar unos cinco o seis pasos

Cristina fue a Bangkok a buscar a la perrita y la llevó consigo a casa. Allí la puso a dieta y la mascota perdió 27 kilogramos.

Sin embargo, los problemas de Mercedes no terminaban aquí. Tenía un exceso de piel producto de la obesidad que le ocasionaba lesiones, dificultad para caminar e infecciones.

Ver su estado era realmente lamentable

Pidió la ayuda de rescatistas internacionales y Geneviève Smith en Canadá se hizo cargo del caso de Mercedes, quien además fue acogida por Dacey Traill, una madre adoptiva que se identificó en la perrita casi de inmediato.

Dacey creía entender mejor que otros el caso de esta mascota, pues ella fue sometida a un bypass gástrico, con el cual perdió 45 kilos, aproximadamente.

Cristina ayudó a Mercedes a perder más de 27 kilos

Ella ayudó a Mercedes a amar los paseos, a disfrutar del tiempo al aire libre y hasta comenzó a llevarla a nadar, para que pierda los 5 kilos que tiene demás y pueda ser operada por su exceso de piel.

Ahora Dacey se encuentra recaudando los fondos necesarios para la operación de Mercedes, con la esperanza de que esta perrita dulce, apacible y tierna, tenga la vida que realmente merece.

Junto a Dacey, Mercedes espera una operación para librarse del exceso de piel

Tú también puedes echarle una mano a Mercedes si lo deseas. No solo puedes conocer más de su campaña de GoFundMe, también puedes compartir esta noticia con otros en tus redes sociales.

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