Un amante de los perros con ansiedad social se tatúa la petición más especial en su brazo

Para muchas personas los perritos son su debilidad y no pueden resistirse a acariciarlos e interactuar con ellos cuando se cruzan con alguno en la calle, pero esto no siempre resulta tan sencillo.

En ocasiones pueden toparse con dueños no muy amables o que se sienten intimidados ante la atención que reciben sus mascotas. Por esa razón, un chico con dificultades para sociabilizar decidió llevar siempre la delantera ante los responsables “enojones”.

Su nombre es Chase Grossman el amante de los perros y responsable de una Corgi de rescate de 12 años, llamada Lily.

Chase y ella son inseparables y, de hecho, es la perrita quien más le ayuda a sociabilizar y romper el hielo con otras personas y perritos. Aunque, claro que ella siempre será la preferida.

«A ella le ENCANTA que la acaricien y me atrae hacia la atención», dijo Grossman.

Pero por más ayuda que Chase reciba de su perrita su ansiedad social siempre se interponía, así que al joven se le ocurrió una manera suspicaz de pedirle a los dueños el permiso para acercarse a sus mascotas.

Chase tatuó en su brazo una petición silenciosa pero potencial: “¿Puedo acariciar a tu perro? Ahora no necesita ni una palabra para obtener el permiso. 

Con unas grafías bastante legibles y un buen tamaño, el tatuador Jacob Bowman de West Anchor Tattoos en Cleveland, Ohio, complació al chico es su inusual pedido.

«Ahora esto es una gran ayuda para iniciar conversaciones. Lo tatué a propósito en mi brazo derecho, ya que es mi dominante y el primero en ser visto por la gente», dijo Grossman.

Chase llevó más allá la tendencia de algunos amantes de los perros que andan por los parques con camisas en las que puede leerse este tipo de petición, algo ya bastante normal. 

«La gente se ríe y por un minuto no cree que sea real. Hay una línea entre un genio y un tonto y este es un medio feliz para mí», dijo Grossman.

Para este chico no habrá perrito que se escape a sus caricias.

Ahora Chase se siente más confiado porque con el tatuaje está seguro que nadie podría negarse a la indefensa petición. Además no es el primer tatuaje que se realiza, así que el asunto no le fue nada difícil de lograr. Sólo esperamos que su amor por los animales dure toda la vida, pues su petición es ahora algo difícil de borrar.

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