Un gato está realmente convencido de que nadie puede verlo cuando juega a esconderse

Rescatar a un gato de la indignidad de las calles es una tarea muy loable. Es natural que al principio sean tímidos, desconfiados, pero con el tiempo, los cuidados y el amor suficientes, de seguro se convertirán en seres insustituibles en tu vida.

Cuando Keanu tenía apenas unos días de nacido fue hallado por Dani Barker, su madre humana, en un almacén industrial donde ella trabajaba. Arisco y tímido al principio, rápidamente se transformó en la bola de pelos más graciosa y juguetona que existe.

“Es cauteloso durante los primeros cinco segundos que conoce a alguien, luego se convierte instantáneamente en su mejor amigo”, dijo Dani Baker, la madre de Keanu.

Ah, pero, no nos engañemos, porque aunque Keanu es muy extrovertido, uno de sus pasatiempos favoritos es esconderse de las personas, pero de una manera bastante peculiar. Él jura que nadie lo ve.

“Se esconde en diferentes lugares. Es muy creativo: se coloca tras los muebles, o en la propia habitación de mi esposo, en la bañera, siempre espiando con cautela, creyendo que nadie lo ve. Lo llamamos pero cuando está escondido no maúlla”, dijo Baker.

Y es que, en realidad este minino se cree un verdadero maestro del escapismo, y la verdad es que todavía le falta mucha experiencia a este pequeño tan divertido. Pero, además de esconderse, le fascina perseguir y cazar lagartijas.

Después de que las lleva presas, las deja tiradas vivas e ilesas dentro de los zapatos, los calcetines, en el bolso del gimnasio, el maletín de trabajo de su padre humano, y hasta en la lavadora.

¿Alguien ha visto a Keanu?

“Cuando no se esconde, a Keanu le gusta encontrar lagartijas y dejarlas (vivas y físicamente ilesas) en los zapatos, la bolsa de gimnasia, la bolsa de trabajo de su padre, etc”, añadió Dani Barker.

Ya sea debajo de la tasa del baño, de una mesa o en el lavaplatos abierto, Keanu siempre encuentra un lugar cada vez más disparatado para pasar inadvertido, según él, al acecho y vigilante de todo.

A pesar de que a su familia no le cuesta verlo, queda claro que este gato ni se entera. El pequeño Houdini, definitivamente está decidido a mantener su reputación de astuto y convencido de que siempre está escondido, de que nadie lo ve. Sus razones tendrá.

Comparte la divertida historia de Keanu con tus amigos preferidos.  Últimamente, el nuevo lugar favorito de Keanu para esconderse es debajo del árbol de Navidad, dónde más si no. ¡Vaya felino!