Un hombre adopta un perrito para después ahogarlo, pero un pescador fue su ángel

Dicen que las segundas oportunidades son mejores y definitivas, sin embargo, muchas veces vienen acompañadas de decepciones dejando un profundo dolor en quienes ilusionados creían que esta vez encontrarían a la persona indicada.

Nos referimos a los perritos, esos que pasan gran parte de su vida en un refugio esperando la persona correcta y cuando creían encontrarla solo llegan para dejarle de cicatrices y hacer su pasado aún más doloroso.

Nuestro peludito protagonista es un Border Collie.

Esta es la historia de Max, un perrito que ha sobrevivido a tratos injustos pero no deja de ser un guerrero.

Max había sido adoptado por Vincenzo DalLa Bella, un hombre de 59 años de edad, residente en San Stino di Livenza, en la ciudad de Venecia-Italia. A través de página de Facebook del refugio se dio a conocer su desgarradora historia.

“El hombre había adoptado al perrito en una perrera del Friuli-Venecia Giulia, pero un día decidió cambiar su destino y deshacerse de él de forma terrible: había amarrado al cuello del animal una roca, para luego tirar al perrito al mar.”

Afortunadamente, el perrito fue rescatado a tiempo por un pescador quien lo montó en su embarcación y lo llevó a un lugar seguro. El pescador, Martín Azzini, poco antes había visto un hombre sospechoso, si bien alcanzó a preguntarle si el perrito le pertenecía, el hombre negó por completo tener alguno vínculo con él.

Sin embargo, cuando Max fue revisado por los veterinarios le encontraron un microchip y descubrieron que estaba a nombre del hombre que lo había negado: Vincenzo Dalla Bella.

Max tiene tres años de edad.

Una vez más, este hermoso perrito debía volver a un refugio, aunque estaba muy asustado fue muy receptivo con todos sus rescatistas. El refugio Enpa en Ponzano Veneto, se hizo cargo de él, en compañía de varios voluntarios comenzó un nuevo camino de recuperación.

Increíblemente, no pasó mucho tiempo para que Max encontrara una nueva familia, una en la que realmente estaría feliz y a salvo.

Tras un pasado lleno de infortunios, ahora disfruta de un presente rodeado de amor.

Lili y Enrico, son un apareja romana y los nuevo padres de Max, ellos ya tienen una hermosa Border Collie llamada Leila, y otra perrita anciana que disfruta de sus años dorados al lado de verdaderos amantes de los perritos.

Al escuchar la historia de Max, no pudieron esperar para darle la bienvenida y hacerla parte de su familia. Con sus primeros pasos muy tímidos, Max se fue adaptando a su nuevo hogar, con el tiempo hizo una gran amistad con sus otros hermanos peludos. Giusy D´Angelo, experto de perritos en Enpa comentó:

“Max tuvo la desgracia de estar cerca de la muerte, pero ahora comenzará una nueva vida con sus nuevos padres”.

Ojalá este sea el principio de una nueva vida donde el amor lo haga olvidar el horror por el que pasó. El antiguo dueño de Max fue investigado y sentenciado a 4 meses de prisión. Nos alegra saber que se hizo justicia pero sobre todo, que este hermoso perrito está disfrutando al lado de personas maravillosas.

Lo bueno de esta vida es que siempre hay personas dispuestas a amar incondicionalmente y a convertirse en puente de luz y amor para tantos perritos vulnerables. Que nuestro presente este lleno de grandes historias, de esas que te roban una sonrisa y donde los peluditos son los grandes protagonistas. Comparte esta historia y transforma una vida: Adopta.