Un gatito que nació sin cola recibe la oportunidad que necesitaba y se reúne con su hermana

Jacqueline DeAmor, fundadora de Friends for Life Rescue Network (un grupo de rescate en Los Ángeles) fue contactada sobre un gatito con síndrome de Manx, una mutación genética que afecta a algunos gatos.

Al principio el pequeño era muy temeroso, pero una vez que se vio a salvo en un hogar donde nada le amenazaba, comenzó a ceder y a mostrarse amoroso y feliz, llegando incluso a acurrucarse en brazos de su salvador.

Este precioso peludito fue rescatado justo a tiempo

Estaba constantemente ronroneando y con ganas de acurrucarse. Tiene el pelo rizado y siempre parece un científico loco cuando juega, es un gatito que a pesar de su condición, no puede evitar verse muy adorable.

El gatito, al que Jacqueline bautizó como Liam, necesitaba tratamiento médico inmediato y mucha atención. Sin embargo, las coincidencias con este pequeño no terminarían allí.

Una semana después, Jacqueline se enteró de otro gatito que tenía la misma condición y necesitaba ayuda: era la hermana pequeña de Liam, Amber. Jacqueline no dudó en acogerla.

Los dos hermanos tuvieron que ser tratados por separado para asegurar su recuperación. Liam se curó mucho más rápido y se unió a su hogar de acogida unas semanas más tarde, mientras que Amber continuó recibiendo tratamiento para combatir infecciones.

La historia de Liam y de Amber te llenará de ternura

Liam se hizo amigo de un pastor alemán en su hogar de acogida y estaba obsesionado con su cola.

Constantemente buscaba atención y afecto de todos a su alrededor. Cuando Amber finalmente superó sus obstáculos y se curó, era hora de reunir a los dos.

A los pocos días la hermanita de Liam apareció y Jacqueline supo que también debía ayudarla

Al principio, Amber estaba un poco insegura acerca de este gatito muy revoltoso, pero Liam fue persistente.

La siguió por la casa y trepó al árbol del gato cuando ella estaba encima de él. Amber aceptó de inmediato todo el amor de sus nuevos amigos peludos.

Antes de darse cuenta, los dos hermanos se acurrucaban en una gran silla como si nunca hubieran estado separados.

La vida de Liam y Amber no tardó en mejorar considerablemente. El par de pequeñitos comenzaron a jugar, a demostrarle a Jacqueline cuál era su verdadera personalidad y ella no tardó en amarlos cada día más y más.

Ahora estos tres conforman una familia realmente feliz

Fue una suerte que estos pequeños recibieran la ayuda necesaria en el momento preciso. Ahora son mascotas amadas y adorables. Comparte este rescate que nos recuerda que todos merecen una oportunidad.

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