Una paciente rottweiler toma a una cachorrita en los huesos bajo sus patitas y no la desampara

Stormi era apenas una cachorrita con algunos días de vida cuando la encontraron en un parque. Alguien la había dejado allí en una cesta y la pobre se encontraba en los huesos.

Estaba tan débil que a duras penas podía moverse y con sus enormes ojitos parecía pedir ayuda desesperadamente.

Una serie de pruebas reveló que su estado de salud era realmente crítico. Lo sorprendente era que la perrita siguiese con vida.

Una enfermera veterinaria llamada Jessica quedó completamente enamorada de la cachorrita. Jessica la recibió en su primer día en el Hospital Veterinario y de inmediato sintió que tenía una conexión muy especial con la peludita.

“Cuando la miré a los ojos vi como si intentara decirme algo. Había una conexión”, dijo Jessica .

Sabía que la pitbull era un caso muy crítico, así que se ofreció a llevarla a su casa para darle todos los cuidados que tanto necesitaba. De esta manera, Stormi tendría más probabilidades de sobrevivir.

Jessica le preparó una pequeña habitación de hospital en uno de los baños de su casa. La primera noche se sorprendió al ver que Stormi había encontrado las fuerzas suficientes para sentarse.

Las siguientes horas resultarían críticas para saber si la perrita realmente lograría sobrevivir y para sorpresa de todos comenzó a mostrarse cada vez más fuerte.

Al tercer día, movió su colita de un lado para otro y fue en ese momento cuando Jessica comprendió que realmente había esperanzas.

Cuando Stormi comenzó a dar sus primeros pasos, conoció a los otros perritos de la casa. Rascal y Fuzzy son dos pequeños pomeranos y Elle es una hermosa rottweiler.

Desde el instante en que se encontraron, Stormi se volvió inseparable de la enorme rottweiler.

La buscaba para jugar, para tomar la siesta y simplemente no quería separarse de su hermana mayor.

Desde el inicio de esta bonita amistad, todo cambió para Stormi. Comenzó a mejorar cada vez más rápido y ahora es una perrita fuerte, saludable y feliz. Jessica comprendió que la pitbull ya era un miembro más de su familia.

“Es una perrita feliz que hace todo lo que quiere”, celebró Jessica.

Ella y los empleados del Hospital organizaron una fiesta sorpresa para celebrar que Stormi había sobrevivido y había encontrado el hogar de sus sueños.

Son muchos los rescatistas que trabajan sin descanso para salvar a tantos perritos como sea posible. Sin embargo, hay casos como los de Stormi en donde el amor de otro peludito es la clave para que finalmente se recuperen. La hermosa rottweiler jugó un papel fundamental a la hora de salvar a su nueva hermanita.

¿Qué opinas de estas adorables hermanitas? Comparte esta nota que seguramente dejará a muchos con una gran sonrisa.