Perrita sin hogar vuela 600 km para recibir amor en los últimos momentos de su vida

Perrita desamparada, viaja 600 kilómetros en avión para poder ser amada y protegida en los últimos momentos de su vida. Fue un recorrido largo, pero necesitaba hacer ese viaje para no partir al cielo sin el calor de alguien que la quisiera sin condiciones.

A pesar del enorme trabajo de los rescatistas y las fundaciones dedicadas a salvar a los perritos de la calle, son muchísimos los que nunca logran conseguir una familia. Este era el lamentable caso de una perrita llamada Ashlyn.

La perrita esperó durante mucho tiempo la oportunidad de tener una familia

perrita

Ella pasó casi toda su vida en New England Humane Society. Era muy dulce y amorosa, pero por alguna extraña razón nadie parecía dispuesto a brindarle la oportunidad que tanto necesitaba.

Lamentablemente la dejaban de lado mientras ella veía cómo los demás perritos del refugio se iban para comenzar una nueva vida de felicidad junto a su familia.

Después de muchos años, los empleados de la Fundación comenzaron a notar que algo no andaba bien con la salud de Ashlyn. La perrita se encontraba muy débil y a duras penas tenía la energía suficiente para comer.

La llevaron a un veterinario y allí comprobaron que sus problemas eran mucho más graves de lo que habían imaginado.

La perrita tenía cáncer en estado terminal y había un alarmante número de tumores creciendo por todo su cuerpo. Ante su delicado estado de salud los médicos veterinarios no le daban un pronóstico alentador.

A la pobre, que no había conocido el amor que se merecía, apenas le quedaban unas semanas. Así que se pusieron manos a la obra para hacer que a pesar de su condición, pudiera irse sintiéndose querida.

Contaba con tan sólo un par de semanas más de vida, pero los rescatistas decidieron que no la dejarían partir de este mundo sin conocer las maravillas que todo perrito merece.

Consiguieron una familia dispuesta a brindarle amor durante sus últimos días pero el problema era que se encontraban a más de 600 kilómetros de distancia. No había tiempo qué perder así que contactaron a Paul Steklkenski.

Este dedicado piloto es el fundador de Flying Fur Animal Rescue. Desde que subió al avión, la dulce Ashlyn la pasó de maravilla. Paul le daba golosinas cada vez que la veía nerviosa y un par de horas después la entregó en los brazos de su nueva madre: Tracy Lancer.

Ella ha logrado que la delicada perrita suba de peso y esté nuevamente llena de energía. No sabe muy bien cuánto tiempo le queda, pero lo que sí saben es que ahora es feliz y adora dar besos a su nueva familia.

“Ahora conoce el amor. Pase lo que pase partirá de este mundo sabiendo que la queremos muchísimo”, dijo Tracy.

Esperamos que la hermosa Ashlyn pueda seguir disfrutando al máximo de todo el amor que recibe en su nuevo hogar, es una pena que haya tenido que pasar toda su vida en un refugio.

Queremos que su triste historia se convierta en una fuente de inspiración para invitar a todos a adoptar y cambiar para siempre la vida de un perrito.

Tal como esta perrita, hay muchos otros que esperan tener una familia y que lo necesitan más que nunca. Todos los perros desamparados merecen tener la oportunidad de ir a un hogar donde les ofrezcan amor desmedido sin importar su condición.

Nunca es tarde para tener un gesto de solidaridad como este, para darle a un perrito la dicha de ser amado. En zoorprendente admiramos y aplaudimos la labor de este equipo de héroes que luchó para que Ashlyn tuviese una partida digna, pero sobre todo, el consuelo que tanto necesitaba en un momento tan difícil para ella.

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