Ve a lo lejos un pobre perro deambulando por la calle, hasta que mira de cerca su hocico

En algunas partes del mundo hay personas que son capaces de pagar por un perro, pero no del modo en que imaginas… Lo que queremos decir es que los perros son llevados al matadero para vender su carne.

En esos mismo lugares, antes de sacrificar a estos pobres animalitos, se aseguran de sujetar bien sus hocicos para evitar una mordida y la verdad es que no imaginas con cuánta rudeza pueden hacerlo, llegando a emplear cosas tan dolorosas como alambres o cables.

El perro estaba a un lado de la carretera, con su hocico lastimado

Balboa es un perrito que corrió con demasiada suerte a pesar de todo lo mal que le fue en la vida.

Todo comenzó cuando un hombre que conducía por la ciudad vio a un perro al costado de la carretera con el hocico sellado con un alambre.

Sabía de sobra lo que esto significaba: esta es una práctica utilizada por los mataderos. El perro debe haber escapado, pero justo en ese momento, a pesar de haberse librado de una muerte terrible y de un destino desgarrador, aún estaba sufriendo.

No imaginas el dolor que podía sentir en su hocico al tenerlo sellado de esa forma.

Justo a tiempo, este perro recibió la ayuda que necesitaba

El sujeto que lo vio en las calles quiso aproximarse para brindarle un poco de ayuda, pero el perro se escapó cuando el hombre se acercó. No es para menos… ¡Con semejante precedente, es lógico que este animalito haya perdido casi toda la fe en las personas!

Después de unas 6 horas de buscar al perro, ¡el hombre y sus amigos lo encontraron! Estaban decididos a no darse por vencidos. Llamó al perro Balboa y lo llevó a un veterinario. La boca del fugitivo resultó gravemente lesionada, por lo que lo trataron con antibióticos, analgésicos y líquidos intravenosos.

El dolor de Balboa era sumamente profundo debido a la terrible práctica

El siguiente paso fue quitar el cable doloroso, ¡y lo hicieron con éxito! Balboa ahora puede abrir y cerrar la boca para comer, y no imaginas lo hambriento que estaba. Recibió una buena porción de comida y la verdad es que dio gracias por esa gentileza al devorarla toda en solo minutos.

Balboa continúa mejorando cada día. No pasará mucho tiempo hasta que comience la búsqueda de un hogar para siempre, ¡y nadie lo merece más que que este superviviente!

Ahora Balboa se recupera de este hecho traumático, a esperas de una familia amorosa

Compartir historias como las de Balboa es importante. Muchas personas ignoran el riesgo que corren las mascotas en la calle, especialmente cuando pueden ser capturadas por personas inescrupulosas capaces de comerciar con sus vidas.

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