Veterinarios atónitos operan a un perrito para quitarle un cable que colgaba de su trasero

Los perritos son muy inquietos y juguetones, al punto que muchas veces terminan haciendo travesuras que sorprenden a sus humanos. Como un peludo en Inglaterra que, por alguna extraña razón, terminó en la sala de cirugía por la ingesta de un insólito material que casi le cuesta la vida.   

Vanessa Waters vive en LedburyHerefordshire con su perrito Labrador de nombre Stanley. Desde siempre el hermoso animalito ha demostrado ser muy inquieto, y le gusta distraerse y jugar con todo lo que consigue a su paso.

La radiografía mostraba el plomo dentro del animalito

Tal vez su traviesa condición y curiosidad lo llevó a una situación complicada que arriesgó su salud. Fue así como cierto día, la angustiada Vanessa se percató de que su linda mascota había comido algo que la había puesto muy mal, y de su parte trasera le desprendía una especie de cable. 

De inmediato la llevó al veterinario para que lo examinara, y se dieron cuenta de la magnitud del problema que presentaba, se había comido todo el plomo que estaba en el cable que pendía de su recto. Al realizarle varias radiografías pudieron constatar que el plomo había atravesado el intestino grueso, hasta localizarse peligrosamente en su intestino delgado.  

Los aturdidos veterinarios llevaron a cabo una cirugía exploratoria para determinar con exactitud la magnitud del daño causado. No había otra alternativa, era necesario intervenir quirúrgicamente a Stanley, para sacar casi un metro de material de metal, y el tapón de goma que tenía en su organismo. 

Después de la cuidadosa y delicada intervención, el perrito salió de peligro, y la humana del devorador can, estaba muy agradecida de la labor que le fue realizada.  

«Me complace informar que Stanley ha vuelto a su estado habitual y no puedo agradecer lo suficiente a Victoria y su equipo por su habilidad y cuidado», dijo Vanessa. 

Pero la conducta inapropiada de comerse cosas extrañas no solo era práctica de Stanley, muchos otros perritos suelen hacer lo mismo de acuerdo a la opinión de los expertos en la materia.  

Extrajeron con mucho cuidado la extensión de cable que tenía dentro Stanley

«En esta época del año estamos viendo muchos pacientes que han comido cosas que no deberían, pero el querido Stanley llevó las cosas a un nuevo nivel”, expresó un portavoz de los Brookfield Vets. 

Vanessa, por su lado, instó a los humanos de mascotas a que estén siempre supervisando lo que hacen sus amados animalitos, para evitar que se repitan cosas como las ocurridas con Stanley. Lo más importante de todo fue que el perrito salió muy bien de la operación, y su recuperación fue rápida y satisfactoria. 

¡Ahora pequeño Stanley debes aprender que solo debes comer croquetas!

Comparte esta insólita historia con todos tus amigos y seres queridos, para evitar que sus perritos en su inocencia canina, cometan las locuras que llevaron a Stanley al quirófano. 

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