Pensaron que era gracioso ver a un perrito en media iglesia, pero escondía una triste historia

¿Te has preguntado alguna vez qué historia hay detrás de un perrito que permanece en una iglesia, en un hospital o en una calle al azar? Pues es bastante probable que las razones no solamente te conmuevan, también pueden romperte el corazón.

Tal es el caso de un perrito llamado Tommy. Claro, la primera vez que empezaron a verlo frecuentar la iglesia de su pueblo, los feligreses ni sabían que él se llamaba así, ni mucho menos podían entender qué hacía él allí.

Lo que parecía una coincidencia, en realidad ocultaba una gran amistad

Simplemente la insistencia del perro por permanecer dentro del recinto le parecía graciosa a muchos. Algunos pensaban que se trataba de un perrito callejero que acudía al lugar para refugiarse y tener un poco de compañía, pero estaban muy lejos de la verdad.

Tommy no era un perro vagabundo y sí, estaba en busca de compañía. Pero no de la compañía de cualquier persona. Lo que este perrito ansiaba era volverse a reunir con su dueña, una mujer llamada María Margherita Lochi.

La verdadera historia de amor y lealtad de este perrito, conmovió a muchos

María Margherita se había topado con Tommy algunos años atrás. Lo encontró abandonado en un campo cercano a su casa, por lo que decidió adoptarlo.

Ambos se convirtieron en compañeros inseparables y el perro amaba con locura a la mujer que le había dado la oportunidad de tener un hogar, pero la amistad se vio truncada por lo inevitable.

María Margherita no dudó en hacerse cargo del Tommy

María Margherita partió de este mundo, dejando a Tommy al cuidado de su hija. Sin embargo, esto no pudo evitar que el perrito siguiera acudiendo al lugar donde vio a su dueña por última vez, el mismo en el que fue celebrado una misa para pedir por su descanso eterno.

Cuando la hija de María Margherita supo de la insistencia del perro por ir cada vez a la iglesia en la que velaron el cuerpo de su madre, decidió hacerlo permanecer en casa, pero era inevitable que al escuchar el redoble de las campanas el perro sintiera el deseo de acudir de nuevo al templo.

Fue así como, durante un tiempo, acogieron a Tommy en la iglesia. Cuando los feligreses preguntaban por el perrito, el sacerdote narraba su historia, conmoviendo a muchos.

Era increíble pensar en la lealtad y en el amor incondicional de la mascota.

Afligido, Tommy estaba cerca de reunirse con quien tanto amaba

Sin embargo, el destino tenía dispuesto que estos amigos se reunieran pronto y fue así como Tommy, una tarde en la que estaba apaciblemente dormido en su hogar, tuvo un fallo cardíaco que le costó la vida.

El perro murió, pero en lo más profundo de sus corazones, tanto la hija de María Margherita, como las personas del pueblo que sabían de la historia de Tommy, tuvieron la absoluta certeza de que ambos se habían reunido en un lugar en el que nunca más volverían a estar separados.

Esta conmovedora historia merece ser compartida, ¿qué opinas tú?

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