La insólita reacción de un gorila ebrio ante la presencia de un fotógrafo se hace viral

Los gorilas de espalda plateada que habitan el Parque Nacional de Volcanes, en Ruanda, son criaturas sumamente apacibles que por lo general se muestran muy tímidas y recelosas con los humanos, a menos claro, que se encuentren «pasados de copas».

Cuando comienza la temporada de lluvias, en noviembre, los gorilas se van a las faldas de los volcanes de Virunga, donde pueden alimentarse de bambú, una gran fuente de proteínas para ellos.

Gorila Borracho Ruanda

Sin embargo, beber de los tallos de estas plantas puede tener efectos muy singulares en estos simios, que literalmente terminan mareados, volviéndose muy excitables y susceptibles.

El fotógrafo Christophe Courteau, de 46 años de edad, estaba con un grupo de personas observando y fotografiando a los gorilas cuando Akarevuro, un macho de más de 250 kilos que es el líder del Grupo Kwitonda, se percató de la presencia de este hombre.

Gorila Borracho Ruanda

En condiciones normales, nada especial habría sucedido. Los animales se habrían mantenido a distancia, con su timidez característica y el acercamiento no habría pasado a mayores, pero tratándose de un gorila tomado, las cosas no son tan simples.

Akarevuro se sintió de inmediato amenazado por la presencia del fotógrafo, a quien identificó como un macho alfa rival y no dudó en írsele encima y atacarlo para defender su territorio y a su manada.

Gorila Borracho Ruanda

El fotógrafo no cesó de captar el momento con su cámara, a pesar de que el animal se defendió, lo que le trajo como consecuencia una lesión en su ceja. Por fortuna la reacción de este enorme animal no pasó de una reacción de defensa.

Christophe Courteau describió la escena como si un jugador de rugby de 250 kilogramos te pasara por encima. Tras irse contra el fotógrafo, Akarevuro fue detrás de otro sujeto que formaba parte del grupo de exploradores, el cual estaba bastante cerca de una de las hembras. Él también recibió su escarmiento.

Gorila Borracho Ruanda

Caters

Tuvieron que reconocer que fue una imprudencia aproximarse demasiado. Los que saben de la conducta de los gorilas, entienden que cuando estos animales se encuentran en natural estado de embriaguez, es mejor no provocarlos.

Por fortuna para todos, las consecuencias no tuvieron que lamentarse. El resultado de esta accidentada expedición fue, eso sí, una fotografía muy singular que no ha pasado desapercibida para muchas personas en las redes sociales. Algunos creen que los intrusos merecían esta lección, por no brindar respeto y privacidad a las especies en su hábitat natural.

Si te parece zoorprendente esta fotografía, no dudes en compartir la noticia en tus redes sociales.

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