Perrito callejero se cuela en un concesionario de autos suplicando comida y los empleados actúan

Hay lugares de trabajo que se convierten en un segundo hogar para algunos y compañeros que se vuelven parte de la familia. Esto no ocurre todo el tiempo, pero sí llega a suceder. Tal es el caso de “El Firus”, un perrito callejero que encontró en una sucursal de Suzuki el hogar que nunca antes había tenido.

El can se acercó al local pidiendo comida y encontró más que eso.

El hermoso rescate ocurrió en la sucursal Kabah de esta empresa automotriz ubicada en Cancún, México. Los empleados no pudieron evitar conmoverse de la situación del perro el día en que se acercó mendingando algo para calmar su hambre.

El perrito estaba no sólo hambriento sino sucio y con una enfermedad en su piel, los trabajadores lo bañaron, alimentaron y ayudaron a dejar atrás todos sus problemas. El Firus, como lo bautizaron, lleva casi cuatro meses en el lugar y ya ha sabido ganarse el cariño de todos. 

Ahora es el perro más mimado.

Este peludo es bastante especial, pues con su carisma les da una cordial bienvenida a todos los clientes que llegan a la tienda. Además, El Firus es muy comprometido con su trabajo, así que vigila cuidadosamente cuando nota algo sospechoso en el lugar.

Todos se sienten seguros y motivados con él en la agencia de autos

Los trabajadores están recaudando fondos entre todos para pagar la esterilización de su compañero y gran amigo El Firus, ellos quieren hacer todo lo posible porque el can se sienta bien y lo suficientemente amado.

El ejemplo de estos empleados y del mismo gerente del local debe servir de inspiración a muchos, así como seguro ellos también fueron inspirados.

El Firus encontró un verdadero hogar.

En los últimos meses, diferentes agencias de automóviles se han dado a la tarea de rescatar e incluir a peluditos sin hogar dentro de sus listas de empleados. Un caso insigne es el del perrito callejero que la agencia Hyundai adoptó y que superó los récords de ventas, convirtiéndose en el empleado del mes. 

Otro peludito afortunado que se libró de las calles.

Un portavoz de Suzuki explicó en sus redes que el asunto se dio de modo espontáneo.

“En redes sociales nos han mandado mensajes de agradecimiento por esta acción y queremos compartirla con todos. Fue un hecho que se dio sin buscarlo y todos nuestros clientes pueden confirmarlo ya que lleva 3 meses aquí con nosotros”, escribió.

Parece que las campañas de adopción han despertado una nueva consciencia en muchas personas, pues hay que resaltar que, en más de una compañía como Suzuki, estos gestos son realizados por personas generosas y de gran corazón. 

De tal modo ocurrió con el pitbull rescatado por una agencia de Volkswagen. Ahora es la mejor carta de presentación que pueden tener y los empleados de Suzuki lo han entendido muy bien, esperamos cada uno recoja todo el amor que dan a «El Firus».

Bravo por esas empresas cuya mejor campaña es hacer el bien, comparte esta historia y motiva a más gente a ayudar.