Un pequeño zorro decide tomar el autobús y viaja como un pasajero más

En los autobuses, por supuesto suben pasajeros bien particulares. Un zorro, por ejemplo, será el simpático protagonista principal de nuestra historia. Y es que, todo parece indicar que, a la hora de buscar un inspector de automóviles en Bélgica, se los encuentra de todos los tamaños, especies, formas y colores.

El peludo zorro quería viajar como cualquier pasajero en autobús por las calles de Bélgica

zorro se escabulle en autobús

La aparición del curioso animal como un pasajero más en aquel autobús sucedió hace unos pocos días. Una mujer de nombre Alessa, la conductora de la unidad, se encontraba estacionada en la parada de autobús Decroly en Uccle, Bélgica.

zorro

De repente, notó asombrada cómo un pequeño zorro visitante se coló por la parte de atrás, aprovechando que la puerta trasera se encontraba abierta. Seguramente, urgido por alguna diligencia importante, quién sabe. Eso sí, se veía que el curioso pasajero no tenía intenciones de pagar por su boleto.

Algo extraño sucedía en la parte trasera del autobús

De inmediato, Alessa, quien es una amante de la fauna, sacó su teléfono móvil y capturó en unas hermosas imágenes el dulce momento. Posteriormente, lo subió a sus redes sociales junto a una breve leyenda, donde obtuvo un gran éxito entre los usuarios.

«En Decroly tenemos los viajeros más lindos», se lee en la publicación de Alessa.

Pero, lo más sorprendente fue que el travieso zorro pasajero fue inmediatamente reconocido como uno de los vecinos de un cibernauta local quien se hace llamar Cri Kor In.

“Este zorro y el resto de su familia peluda viven frente a mi casa. A veces los escuchamos llamándose entre sí en horas del ocaso, cuando comienza a ponerse el sol”, aseguró.

En el video filmado por Alessa, se puede ver a este zorro como todo un inspector de tránsito. Realmente parece muy interesado en cada rincón del autobús. Olfateando de acá para allá el pasillo y entre los asientos. Lo más gracioso del asunto es que, luego de una investigación exhaustiva, decidió bajarse del autobús.

«El zorro pasajero se bajó del autobús momentos después de su pequeño recorrido de inspección», añadió Alessa, sonriente.

Curiosamente, esta no es ni será la primera vez que un animal silvestre es avistado por los pasajeros de esta línea de transporte público urbano de la ciudad de Bruselas, capital de Bélgica.

De hecho, hará apenas unos tres años, en el año de 2018, otro pequeño pasajero de la misma especie, esta vez, un zorro rojo se subió a un tranvía. Sin embargo, el carromato se encontraba en mantenimiento. El zorro solo abordó para quedarse a mirar apaciblemente el paisaje flamenco por una de las ventanillas.

Lo cierto es que, en ninguno de los dos casos, los animales parecían saber a ciencia cierta su destino. Sin embargo, de ahora en adelante, todo pasajero que utiliza el servicio se mantiene atento por si otro de estos preciosos compañeros viajeros decide subirse de nuevo a dar una vuelta por la ciudad.

Dados nuestros numerosos logros, a los humanos nos gusta creer justificadamente que somos especiales. Pero, no es que estemos pensando en lo magnífica que es nuestra especie. Si somos honestos, la mayoría de nuestras cavilaciones están asociadas a nosotros como individuos.

Es el pasajero más especial


En cambio, los animales, ya sean salvajes o domésticos, nos asombran con esa gran personalidad innata que les ha sido conferida por la Madre Naturaleza. La tierna historia del zorrito nos llega al corazón, pues es parte del milagro de la vida del cual somos testigos todos los días.

Cuidar la naturaleza es un acto de amor que nos lleva a apreciar en su justa dimensión al mundo que nos rodea. Pero, también a actuar en correspondencia con este sentimiento, contribuyendo a protegerla y a preservarla. La Tierra es nuestro planeta, cuidarla es nuestro deber.